Momentos de angustia vivió la comunidad educativa de la Escuela Mixta 20 de Enero luego de que un fuerte vendaval azotara el municipio, dejando a su paso graves daños en la infraestructura del plantel.
Las intensas ráfagas de viento sorprendieron a residentes y docentes, levantando parte del techo de varios salones y provocando afectaciones visibles en aulas, pasillos y otras zonas de la institución. El estruendo generado por la fuerza del fenómeno causó temor entre quienes se encontraban cerca del lugar.
Aunque no se reportaron personas heridas, el impacto del vendaval dejó en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura educativa, encendiendo las alarmas entre padres de familia y líderes comunitarios.

“Las aulas quedaron expuestas y en condiciones que no garantizan la seguridad de los estudiantes”, señalaron habitantes del sector, quienes piden una intervención urgente.
Las afectaciones podrían obligar a suspender o modificar las actividades académicas mientras se adelantan las inspecciones técnicas. Equipos de gestión del riesgo y autoridades locales ya se encuentran evaluando la magnitud de los daños.
El objetivo, según indicaron, es establecer un plan de acción que permita recuperar el plantel en el menor tiempo posible y evitar mayores afectaciones al calendario escolar.
La comunidad hizo un llamado a las entidades competentes para que actúen con rapidez y se garantice un entorno seguro para los estudiantes y docentes.
El vendaval, que también habría causado afectaciones menores en otras zonas del municipio, se convierte en una nueva alerta sobre la necesidad de fortalecer la infraestructura educativa frente a fenómenos climáticos cada vez más intensos.

