Un fuerte operativo de seguridad permitió a la Policía Metropolitana de Cartagena incautar más de 500 armas cortopunzantes previo al encuentro entre el Junior de Barranquilla y Palmeiras por la Copa Libertadores.
El comandante de la institución, Gelver Yesid Peña, explicó que el dispositivo fue planeado durante más de un mes, ante la llegada masiva de aficionados del equipo barranquillero.
Según el oficial, se tenía información sobre el desplazamiento de alrededor de 30 buses con integrantes de barras bravas, lo que encendió las alertas de las autoridades.
Disturbios y controles
Durante el despliegue, se registraron ataques con piedras contra los buses en distintos sectores de la ciudad, lo que generó momentos de tensión y conatos de enfrentamiento.
Ante estos hechos, la Policía ejecutó:
- Acordonamientos en zonas críticas
- Requisas a hinchas y vehículos
- Controles en inmediaciones del Estadio Jaime Morón
Estas acciones permitieron la incautación de armas tanto dentro de los buses como en los alrededores del escenario deportivo.
Además, fueron impuestos 75 comparendos por comportamientos contrarios a la convivencia, en un operativo que se extendió hasta la madrugada.
Un hecho trágico opaca la jornada
Pese al amplio dispositivo de seguridad, la jornada se vio marcada por la violencia tras el asesinato del hincha de Junior, Gabriel Alfredo Acosta Navas, en el barrio Escallón Villa.
De acuerdo con las primeras versiones, el crimen ocurrió en medio de una riña entre seguidores del Junior de Barranquilla y aficionados del Real Cartagena.
Las autoridades adelantan investigaciones para esclarecer lo sucedido y dar con los responsables.

