La tradicional Vía 40 de Barranquilla vuelve a estar en el centro de la conversación alrededor del Carnaval, esta vez por las voces que defienden que el tradicional corredor industrial continúe siendo el escenario principal de los desfiles y de la gran fiesta carnavalera.
Para muchos barranquilleros y carnavaleros, hablar de la Vía 40 es hablar de una tradición construida durante décadas. El llamado Cumbiódromo se ha convertido en un espacio asociado a la música, las comparsas, las carrozas y al encuentro de miles de personas durante las carnestolendas.
Ante la posibilidad de que los principales eventos del Carnaval puedan trasladarse a otros escenarios, han surgido expresiones de respaldo a la permanencia de la fiesta en este tradicional sector de la ciudad.
Quienes defienden la Vía 40 aseguran que no se trata únicamente de una discusión sobre infraestructura o ubicación, sino de preservar un espacio que consideran parte de la identidad cultural de Barranquilla.
“El Cumbiódromo no es solo una vía, es nuestra historia”, es uno de los mensajes que resume el sentimiento de quienes piden que la tradición continúe en este lugar.


La Vía 40 ha sido durante años el escenario de eventos emblemáticos como la Batalla de Flores, convirtiéndose en una de las imágenes más representativas del Carnaval de Barranquilla.
Para sus defensores, cambiar de escenario significaría modificar una experiencia que ha sido transmitida de generación en generación.
“No es capricho, es amor. No es solo una vía, es nuestra historia”, expresan los carnavaleros que quieren seguir viendo la Vía 40 convertida en Cumbiódromo y epicentro de la fiesta más importante de Barranquilla.

