Al menos 21 personas fallecieron y más de 100 resultaron heridas, 25 de ellas de gravedad, tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Córdoba. Entre los fallecidos se encuentra el maquinista del tren Alvia.
El accidente ocurrió cuando un tren de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid, descarriló al entrar a los desvíos de vía 1, invadiendo la vía contigua por la que circulaba otro tren de Renfe, trayecto Madrid–Huelva, que también descarriló.
Debido al siniestro, el tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía fue suspendido, y los trenes que circulaban por la línea de alta velocidad están siendo redirigidos a su punto de origen, según informó Renfe.
Las autoridades continúan con operativos de rescate y asistencia a los pasajeros, mientras se investigan las causas del accidente, con un fallo mecánico señalado como posible desencadenante.

