La operación que terminó con la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, en Riohacha tuvo un elemento hasta ahora poco conocido: los comandos que iban tras el cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) no ingresaron directamente al inmueble donde permanecía escondido.
La ruta comenzó en la vivienda contigua, propiedad del contratista Jorge David Martelo Yépez.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por EL COLOMBIANO a partir de fuentes de la Fiscalía y personas cercanas al operativo, las fuerzas especiales utilizaron ese inmueble como punto de aproximación para reducir la distancia con el objetivo y mantener el factor sorpresa.
Martelo, según el relato conocido, inicialmente creyó que los uniformados habían llegado por él. En medio del procedimiento, los comandos encontraron además a dos menores de edad dentro de la vivienda, por lo que antes de continuar con la maniobra tuvieron que evacuarlos.
Una vez despejado el lugar, los agentes avanzaron cuidadosamente por la propiedad hasta llegar al techo.
Desde allí realizaron una maniobra que resultó determinante: cruzaron hacia la cubierta de la casa vecina, donde se encontraba escondido ‘Bendito Menor’ junto con su pareja, conocida como ‘La Bebecita’, y dos de sus escoltas.
Así, los últimos metros de la operación no se hicieron por la calle, sino desde los techos de las viviendas.
Semanas detrás del cabecilla
La incursión fue el resultado de un trabajo de inteligencia que, según la reconstrucción periodística, se extendió durante varias semanas.
Las autoridades habrían combinado información obtenida mediante fuentes humanas, seguimiento de comunicaciones, inteligencia tecnológica y vigilancia aérea para establecer los movimientos de Pérez Toncel y determinar dónde se refugiaba.
Incluso se habría utilizado una estrategia de engaño. A personas cercanas al cabecilla se les hizo llegar la versión de que ‘Bendito Menor’ había sido asesinado. La reacción posterior habría permitido obtener nuevas pistas a través de las comunicaciones y avanzar en su ubicación.
A este trabajo se sumó vigilancia aérea mediante un MQ-9A Reaper, con apoyo estadounidense, que permitió corroborar movimientos y mantener identificado el punto donde permanecía el objetivo.
Sin embargo, tener localizado al cabecilla no significaba que la operación estuviera resuelta.
El escondite estaba ubicado en una zona residencial de Riohacha, donde había presencia de civiles. Por esa razón, la incursión requería una intervención terrestre que evitara exponer a la población y que, al mismo tiempo, impidiera que el objetivo pudiera anticiparse al ingreso de los comandos.
Fue entonces cuando la vivienda de Martelo adquirió un papel estratégico.
De una casa a otra, sin pasar por la calle
La llegada directamente por la fachada de la vivienda donde estaba ‘Bendito Menor’ podía alertarlo y poner en riesgo a los uniformados.
La alternativa fue ingresar por el predio vecino.
Tras evacuar a los dos menores, los comandos se desplazaron dentro de la casa de Martelo, llegaron hasta la parte superior del inmueble y, desde allí, cruzaron hacia el techo de la propiedad donde permanecía oculto el cabecilla.
La maniobra permitió acercarse al objetivo sin realizar un desplazamiento visible por la vía pública.
Cuando los uniformados finalmente ingresaron al inmueble de ‘Bendito Menor’, habían completado una aproximación cuidadosamente preparada.
El operativo, denominado ‘Centinela de la Patria’, contó con participación de unidades de la Dijín, Dipol y el grupo especial ‘Los Lobos’, además de componentes de inteligencia y apoyo aéreo.
El procedimiento terminó con la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel.
¿Quién es Jorge David Martelo?
La presencia de la vivienda de Martelo en esta operación abrió interrogantes sobre el contratista, quien ha tenido participación en actividades del sector agropecuario y llegó a aspirar a la Cámara de Representantes en 2022.
Su nombre también ha aparecido en denuncias relacionadas con contratos de ollas comunitarias de la UNGRD en La Guajira. El diputado Luis Fernando Lobo lo señaló por su presunta relación con organizaciones vinculadas al programa, señalamientos que Martelo negó y frente a los cuales anunció acciones legales.
Martelo fue representante legal de Agrosolidaria entre 2012 y 2016.
No obstante, de acuerdo con la información expuesta en la reconstrucción del operativo, no existen elementos que vinculen a Martelo con ‘Bendito Menor’ ni con las actividades criminales atribuidas a las ACSN.
Su papel en esta historia estaría relacionado exclusivamente con la ubicación de su vivienda, que colindaba con el inmueble utilizado como escondite por el cabecilla.
La casa que, para su propietario, era simplemente su residencia terminó convirtiéndose, sin que él conociera previamente el propósito de la operación, en el punto desde el cual las fuerzas especiales lograron acercarse al hombre que llevaban semanas buscando.

