El exgobernador del Magdalena no irá a prisión de manera inmediata gracias a una decisión cautelar de la juez. Su equipo jurídico denunció vacíos en el fallo y cuestionó que los contratistas e interventores no hayan sido condenados.
En un giro trascendental dentro del proceso que enfrenta el exalcalde de Santa Marta y exgobernador del Magdalena, Carlos Eduardo Caicedo Omar, se conoció que no será privado de la libertad por ahora. La juez a cargo del caso determinó que la medida restrictiva no se hará efectiva hasta tanto la sentencia de primera instancia quede debidamente ejecutoriada.
Lejos de bajar la guardia, la defensa técnica del exmandatario catalogó el fallo como el punto de partida de una profunda ofensiva jurídica para demostrar su inocencia en los estrados superiores.
La artillería legal: apelación, casación y tres nulidades
El abogado Luis Carlos Torregrosa, defensor de Caicedo, confirmó que el equipo jurídico no escatimará recursos legales para echar abajo la decisión del despacho judicial. Anunció que interpondrán los mecanismos ordinarios y extraordinarios correspondientes.
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Los recursos anunciados: Se activarán formalmente el recurso de apelación ante la segunda instancia y el recurso extraordinario de casación ante la máxima corporación.
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Solicitudes de nulidad: La defensa reveló que durante el proceso ya se han interpuesto tres solicitudes de nulidad, argumentando graves presuntas irregularidades que comprometen la validez de todo el andamiaje judicial en contra del exmandatario.
El eje de la defensa: «Caicedo no manejaba contratos ni presupuestos»
Para el equipo de abogados, la condena carece de sustento técnico y legal, debido a que Caicedo jamás tuvo bajo su órbita funcional competencias de carácter financiero o contractual relacionadas con el objeto del proceso.
“Lo primero que debemos destacar es que el doctor Carlos Eduardo Caicedo no tiene funciones presupuestales, financieras, ni mucho menos en contratación. Mal puede el doctor Caicedo responder por delitos de celebración indebida de contratos o de peculado”, enfatizó el abogado defensor Torregrosa.
La gran incógnita: ¿Por qué los demás involucrados no fueron condenados?
Uno de los puntos más álgidos planteados por la defensa apunta directamente a un aparente trato desigual o vacío probatorio frente a los demás actores que participaron directamente en la ejecución de las obras y contratos investigados.
De acuerdo con el jurista, resulta sumamente extraño e incomprensible que el despacho judicial haya emitido una sentencia condenatoria contra Caicedo, mientras que los contratistas, los interventores y los propios gerentes de la ESE implicados en el caso no registren condenas por los mismos hechos.
Con la firme postura de que su defendido siempre ha acudido de manera responsable a responder ante la justicia, la defensa de Carlos Caicedo trasladará la disputa legal a los tribunales superiores en busca de revocar el fallo en su totalidad.

