El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó la revocatoria de la visa de la activista colombiana Viviana Marín, integrante de las Juventudes Comunistas de Colombia (JUCO), luego de que realizara declaraciones en las que llamó a sus seguidores a movilizarse contra el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella.
La decisión fue comunicada por el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, quien publicó en su cuenta de X un video en el que aparece Marín pronunciándose sobre la estrategia de oposición que, según ella, debería adoptar su movimiento después de la elección presidencial.
Landau explicó que Marín tiene derecho a expresar sus opiniones políticas, pero sostuvo que Estados Unidos no admite a personas que, a juicio de su Gobierno, recurran a la violencia o la intimidación como mecanismo de oposición política.
Según el funcionario estadounidense, poco después de la elección de De La Espriella, Marín llamó públicamente a los colombianos a salir a las calles con el propósito de hacer “invivible” el país durante el nuevo Gobierno.
La declaración que desencadenó la controversia ocurrió durante una reunión con integrantes de su organización política. En ese encuentro, Marín habló de la necesidad de mantener movilizaciones permanentes contra la nueva administración y utilizó la expresión “hacer invivible este país a Abelardo de la Espriella”.
A partir de esas declaraciones se generó una fuerte polémica en redes sociales y posteriormente Marín fue denunciada ante la Fiscalía General de la Nación por una presunta instigación a delinquir.
La activista y sectores de la JUCO, por su parte, han defendido que sus declaraciones se referían al ejercicio de una oposición política y movilización social, y han señalado que sus palabras fueron interpretadas fuera de contexto.
Landau confirmó directamente la decisión
La decisión estadounidense fue comunicada públicamente por Christopher Landau, funcionario que ha adquirido notoriedad por anunciar medidas relacionadas con la revocatoria de visas.
De acuerdo con su pronunciamiento, la medida fue adoptada por el Departamento de Estado bajo la dirección del secretario Marco Rubio.
La decisión no implica una condena penal contra Marín ni determina responsabilidad por las denuncias presentadas en Colombia. Se trata de una determinación migratoria de Estados Unidos sobre su autorización para ingresar a territorio estadounidense.
La información conocida tampoco confirma que Marín haya sido acusada formalmente de terrorismo en Estados Unidos. Lo que sí está documentado es que en Colombia fue denunciada por una presunta instigación a delinquir a raíz de sus declaraciones públicas.
¿Quién es Viviana Marín?
Marín es identificada como integrante de las Juventudes Comunistas de Colombia y secretaria política de esa organización en Bogotá. También ha tenido experiencia como asesora en el Concejo de Bogotá.
Sus declaraciones se produjeron después de la elección presidencial de De La Espriella y generaron críticas desde sectores políticos que interpretaron el llamado a las movilizaciones como una amenaza de acciones de presión contra el nuevo Gobierno.
La propia activista respondió posteriormente a las críticas y sostuvo que la movilización social hacía parte de la oposición política frente a una administración con la que no estaba de acuerdo.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la tensión política que se ha generado después de las elecciones y la manera en que las nuevas autoridades estadounidenses están evaluando las actividades de ciudadanos extranjeros que consideran vinculadas con violencia o intimidación política.
Por ahora, lo confirmado es que Estados Unidos revocó la visa de Viviana Marín por decisión del Departamento de Estado, después de que el subsecretario Christopher Landau cuestionara públicamente sus llamados a movilizarse contra el Gobierno de Abelardo De La Espriella.
La medida, además, deja claro que Washington está diferenciando entre el derecho de una persona a expresar opiniones políticas y las conductas que su Gobierno considere una promoción de violencia o intimidación como mecanismo de oposición.

