Después de una extensa y polémica sesión, el Congreso de la República eligió a los nueve magistrados que integrarán el Consejo Nacional Electoral (CNE) durante el periodo 2026-2030, en una jornada marcada por alianzas políticas, impedimentos y movimientos de última hora entre las diferentes bancadas.
La elección definió la nueva composición del máximo organismo electoral del país y dejó como principal resultado una amplia representación de sectores cercanos al Gobierno, que, de acuerdo con el reparto político de las planchas, consiguió siete de los nueve puestos disponibles.
Los nueve magistrados elegidos son Nubia Stella Martínez, del Centro Democrático; Silvio Carrasquilla, del Partido Liberal; Juan Carlos Wills, del Partido Conservador; Juan Felipe Lemos, del Partido de la U; Carlos Alberto Parra, de Salvación Nacional; Plinio Alarcón, de Mira; Gersel Pérez, de Cambio Radical; Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista, ambas del Pacto Histórico.
La elección se produjo después de una sesión prolongada del Congreso en pleno, en la que las diferentes colectividades presentaron tres planchas para definir la totalidad de los integrantes del tribunal electoral.
La plancha número uno fue la más votada. En ella fueron incluidos Nubia Stella Martínez, Silvio Carrasquilla, Juan Carlos Wills, Juan Felipe Lemos, José Antonio Parra y Plinio Alarcón, y obtuvo 169 votos.
La segunda plancha, integrada por Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista, alcanzó 48 votos, mientras que la tercera plancha, en la que únicamente figuraba Gersel Pérez, consiguió 28 votos.
Con estos resultados quedaron distribuidos los nueve escaños que estaban en disputa.
La nueva conformación del CNE tendrá especial importancia por el escenario político y electoral que enfrentará Colombia durante los próximos años. El organismo deberá asumir decisiones relacionadas con partidos políticos, campañas, financiación electoral, investigaciones administrativas y diferentes controversias que puedan surgir alrededor de los procesos democráticos.
Tras conocerse los resultados, el propio Consejo Nacional Electoral destacó que comienza una nueva etapa para la autoridad electoral y planteó como uno de sus principales retos el fortalecimiento de las garantías, la transparencia y la confianza de los ciudadanos en las instituciones democráticas.
Pero la elección estuvo lejos de ser tranquila.
Durante la jornada se presentaron discusiones, impedimentos y negociaciones entre las diferentes fuerzas políticas que buscaban obtener representación dentro del organismo electoral.
Uno de los principales movimientos estuvo protagonizado por el Pacto Histórico, que intentó ampliar su presencia en el nuevo CNE con una tercera candidatura.
La colectividad progresista buscó impulsar el nombre del exministro Guillermo Rivera y para ello estableció acuerdos con sectores de En Marcha y una parte de la Alianza Verde.
Sin embargo, esa estrategia no consiguió los votos suficientes y la propuesta terminó derrotada frente a la distribución que finalmente se impuso en el Congreso.
El resultado también evidenció las complejas alianzas que se construyeron alrededor de la elección del nuevo tribunal electoral.
Uno de los nombres que permitió ampliar la representación de sectores que respaldan al Gobierno fue Carlos Alberto Parra, de Salvación Nacional, quien hizo parte de la primera plancha y consiguió uno de los nueve puestos.
De acuerdo con el resultado político de la jornada, la coalición cercana al Gobierno terminó con siete de los nueve magistrados, mientras que los dos espacios restantes quedaron en manos de sectores diferentes.
Otro de los movimientos que llamó la atención fue la posición asumida por el Centro Democrático.
Durante las horas previas a la votación circularon versiones sobre posibles acercamientos entre esa colectividad y el Pacto Histórico para modificar la composición del Consejo Nacional Electoral. Sin embargo, esa alianza no terminó consolidándose.
Nubia Stella Martínez, integrante del Centro Democrático, quedó finalmente incluida en la primera plancha y fue elegida como una de las nuevas magistradas del CNE.
La votación dejó así un nuevo mapa de fuerzas dentro del organismo encargado de ejercer la vigilancia de diferentes aspectos de la actividad electoral en Colombia.
El periodo de los nuevos magistrados será especialmente relevante porque coincidirá con decisiones de alto impacto para partidos, candidatos y campañas políticas.
El CNE tendrá que pronunciarse sobre asuntos relacionados con la financiación de campañas, cumplimiento de las normas electorales, actuaciones de organizaciones políticas y eventuales investigaciones administrativas.
Por eso, la elección de sus nueve integrantes generó una fuerte expectativa entre los diferentes sectores políticos, especialmente por el equilibrio de fuerzas que tendrá el organismo durante los próximos cuatro años.
Con la votación concluida, el Congreso cerró uno de los procesos políticos más disputados de la jornada y dejó definida la nueva composición del Consejo Nacional Electoral para el periodo 2026-2030.
Ahora, los nueve magistrados deberán asumir sus funciones en un organismo que tendrá como principal desafío mantener la confianza ciudadana y garantizar que las decisiones electorales sean adoptadas bajo criterios de transparencia, independencia y respeto por las reglas democráticas.

