El embajador de Estados Unidos en China, David Perdue, entregó nuevos detalles sobre la reunión que sostuvieron el presidente Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, durante la visita de Estado del mandatario asiático a Washington.
En declaraciones posteriores al encuentro, Perdue aseguró que Trump dejó clara ante Xi la posición de Estados Unidos frente a cualquier eventual apoyo de China a Irán. Según el diplomático, Washington considera inaceptable cualquier asistencia directa o indirecta a Teherán, incluyendo inteligencia, componentes o equipamiento militar.
El embajador agregó que, durante las conversaciones, Estados Unidos recibió garantías de Pekín de que no proporcionaría ese tipo de respaldo a Irán. Sus declaraciones se produjeron un día después del encuentro entre Trump y Xi en la Casa Blanca.
Perdue también se refirió a la cuestión de Taiwán y sostuvo que la política estadounidense frente a la isla no cambió como consecuencia de la reunión. De acuerdo con el diplomático, Washington mantiene su compromiso con la Taiwan Relations Act, los tres comunicados conjuntos entre Estados Unidos y China y las denominadas “Six Assurances”.
La reunión entre Trump y Xi tuvo una duración aproximada de 90 minutos y abordó, además, asuntos relacionados con el comercio, la inteligencia artificial, Ucrania, Oriente Medio y la península de Corea. Ambos gobiernos describieron las conversaciones en términos positivos, aunque no se anunciaron grandes acuerdos nuevos sobre varios de los asuntos más sensibles de la relación bilateral.
Trump calificó el encuentro como “muy productivo”, mientras que Xi aseguró que ambos países alcanzaron entendimientos comunes sobre diferentes asuntos y habló de una relación de “estabilidad estratégica”.
El encuentro también dejó programados nuevos contactos entre ambos mandatarios. Xi invitó a Trump a China para la cumbre de APEC en noviembre, y posteriormente se confirmó que los presidentes prevén reunirse nuevamente antes de finalizar 2026.
Las declaraciones de Perdue ofrecen así una mirada sobre algunos de los asuntos abordados a puerta cerrada, en particular la posición de Washington frente a Irán y la continuidad de su política hacia Taiwán.

