A un año de las elecciones territoriales, el Atlántico comienza a mirar hacia la sucesión en la Gobernación. Cuatro figuras con recorridos profesionales y políticos diferentes aparecen en las conversaciones sobre la próxima contienda: una exdirectora del SENA con casi 13 años de gestión administrativa, un funcionario con amplia experiencia en la estructura departamental, un exgobernador que ya conoce el ejercicio del poder y una joven dirigente que llegó a la Asamblea con una importante votación.
La carrera por la Gobernación del Atlántico empieza a tomar forma en los escenarios políticos, aunque todavía falta camino para conocer las candidaturas que competirán oficialmente en las próximas elecciones territoriales.
En ese primer panorama aparecen cuatro nombres: Jacqueline Rojas Solano, Pedro Juan Lemus Navarro, José Antonio Segebre Berardinelli e Isabella Pulgar Mota. Sus perfiles representan distintas experiencias de la administración pública, la política electoral, la gestión institucional y el trabajo en las comunidades.
La inclusión de estos cuatro dirigentes en el radar político permite anticipar algunos de los perfiles que podrían entrar en la discusión por el futuro del departamento. Sin embargo, hay una precisión necesaria: no todos han formalizado una aspiración. Isabella Pulgar anunció públicamente su intención de buscar la Gobernación, mientras que otros nombres siguen vinculados a versiones y conversaciones políticas. Jacqueline Rojas, por ejemplo, había manifestado en agosto que todavía era prematuro hablar de una candidatura.
Jacqueline Rojas: una trayectoria de casi 13 años al frente del SENA que la coloca en la conversación política

De los cuatro nombres que aparecen en este escenario, el de Jacqueline Rojas Solano merece un capítulo especial por la trayectoria que construyó en la administración pública, su formación académica y los resultados institucionales asociados a su paso por el SENA Regional Atlántico.
Su perfil tiene una característica particular: buena parte de su reconocimiento público está relacionado con su experiencia en la gestión educativa y administrativa, más que con una carrera electoral tradicional.
Rojas es abogada de la Universidad Libre, administradora de empresas de la Universidad del Atlántico, especialista en Derecho Administrativo, magíster en Derecho, Economía y Políticas Públicas y doctora en Ciencias Sociales de la Universidad del Norte. También cuenta con formación en Marketing Político y en dirección, negociación y toma de decisiones.
Su recorrido profesional comenzó en el sector público mucho antes de llegar al SENA. Trabajó en la Gobernación del Atlántico, donde ocupó cargos relacionados con Desarrollo Administrativo y Talento Humano. Posteriormente llegó a la Universidad del Atlántico, institución en la que estuvo al frente de las oficinas de Egresados y Relaciones Internacionales, además de asumir responsabilidades en el área jurídica.
Uno de los elementos que se mencionan en su perfil profesional es su vinculación a través de procesos de mérito. Según la información publicada sobre su trayectoria, obtuvo becas durante su formación académica y accedió a cargos públicos mediante concursos y procedimientos de selección.
Casi 13 años de gestión en el SENA
El capítulo más extenso de su vida profesional comenzó el 28 de octubre de 2013, cuando asumió la Dirección Regional del SENA en el Atlántico. Permaneció en esa responsabilidad hasta el 25 de agosto de 2026, cuando presentó su renuncia.
Durante ese periodo, la entidad amplió considerablemente su infraestructura y presencia territorial.
Cuando comenzó su gestión, la regional contaba con cuatro centros de formación. Posteriormente, mediante proyectos de ampliación y alianzas con entidades territoriales, se construyeron 19 nodos adicionales: 12 en Barranquilla y siete en municipios del departamento.
La inversión reportada para ese programa superó los $210.000 millones y la infraestructura permitió atender a más de 100.000 aprendices anualmente.
La expansión estuvo acompañada de programas de formación técnica y tecnológica, emprendimiento, innovación, empleabilidad y articulación con el sector productivo. También se reportó la formación de más de 370.000 personas durante una década, entre modalidades presenciales y virtuales.
Para entender el alcance de esa gestión hay que mirar lo que representa el SENA en los municipios: oportunidades de capacitación para jóvenes que no siempre pueden trasladarse hasta Barranquilla, formación para trabajadores que buscan mejorar sus ingresos y herramientas para quienes desean desarrollar emprendimientos.
La expansión de los nodos acercó esa oferta institucional a sectores de Barranquilla y poblaciones como Malambo y otros municipios del Atlántico.
Uno de los proyectos que identificó esa etapa fue El Poder del Sí se Puede, relacionado con la ampliación de la infraestructura y las oportunidades de formación.
En febrero de 2024 recibió el reconocimiento Mujer Cafam Atlántico, distinción que tuvo como uno de sus fundamentos su trabajo social y educativo.
Su salida del SENA y las preguntas sobre una eventual candidatura
El 27 de agosto de 2026 se conoció públicamente su salida de la dirección regional, después de casi 13 años en el cargo.
La decisión abrió interrogantes sobre su futuro profesional y político. Su nombre comenzó a aparecer en las conversaciones relacionadas con la sucesión de Eduardo Verano de la Rosa.
Sin embargo, cuando fue consultada en agosto sobre una eventual candidatura a la Gobernación, manifestó que todavía era prematuro pensar en esa posibilidad y no confirmó una aspiración.
Su eventual participación tendría una particularidad: llegaría a la discusión departamental con una trayectoria prolongada en la administración pública, conocimiento de la estructura institucional y experiencia en proyectos educativos que tuvieron presencia en diferentes municipios.
También tendría que responder a preguntas sobre cómo trasladaría esa experiencia a asuntos que van más allá de la formación para el trabajo: seguridad, salud, vías secundarias, agua potable, saneamiento básico, generación de empleo, desarrollo rural y finanzas departamentales.
La discusión alrededor de Jacqueline Rojas también plantea un interrogante político:
¿podría una figura que ha desarrollado su carrera principalmente desde la gestión administrativa convertirse en una opción electoral con alcance en los 22 municipios y Barranquilla?
Por ahora, su nombre continúa en el escenario de posibles aspirantes, aunque su decisión de competir todavía no está confirmada.
Pedro Juan Lemus: el hombre que viene de las entrañas de la Gobernación

El segundo nombre de esta baraja es Pedro Juan Lemus Navarro, un dirigente que conoce desde adentro la estructura administrativa de la Gobernación del Atlántico y que, con su reciente renuncia, dio un paso concreto hacia la disputa electoral.
Lemus presentó su renuncia a la Secretaría General el 29 de octubre de 2026, con el propósito de iniciar su proyecto político para aspirar a la Gobernación. Su salida fue confirmada por Eduardo Verano de la Rosa, quien destacó su participación en diferentes iniciativas de la administración departamental.
Su perfil profesional está ligado a la arquitectura, la planeación urbana y el desarrollo social.
Es arquitecto de la Universidad del Atlántico, especialista en Planeación y Desarrollo Urbano Regional Sostenible y magíster en Desarrollo Social. Su formación está relacionada con la planificación territorial y la estructuración de proyectos públicos.
Una carrera construida dentro del gobierno departamental
Lemus ha ocupado distintas posiciones en la administración pública.
Entre sus responsabilidades figuran:
* Secretario de Planeación del Atlántico.
* Secretario privado del gobernador.
* Secretario de despacho en diferentes administraciones.
* Gobernador encargado en varias oportunidades.
* Secretario general de la Gobernación hasta octubre de 2026.
Su experiencia no se limita a los últimos años. Ya había trabajado en la administración departamental entre 2008 y 2011 y posteriormente regresó a ocupar responsabilidades en el gobierno de 2016 a 2018. También tuvo experiencia como asesor en el Área Metropolitana de Barranquilla y en la Alcaldía de Puerto Colombia.
Su participación ha estado relacionada con proyectos de infraestructura y desarrollo territorial que han ocupado un lugar importante en las transformaciones urbanas del departamento.
Entre las iniciativas en las que ha participado se mencionan la ampliación de la Plaza de la Paz, los escenarios deportivos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2018, los nodos del SENA, el recinto ferial Puerta de Oro y el Gran Malecón del Río.
También aparece vinculado a proyectos de vivienda de interés social y a iniciativas de planeación en los sectores de educación, salud y deporte.
La renuncia que cambia su posición en el escenario político
Su salida de la Secretaría General tiene una lectura política concreta: deja de ocupar una de las posiciones administrativas más cercanas al gobernador para buscar espacio en la competencia por sucederlo.
Su aspiración cuenta, según la información publicada sobre su renuncia, con el respaldo político de Eduardo Verano, un factor que necesariamente tendrá relevancia en las conversaciones sobre las fuerzas que podrían acompañarlo.
Lemus representa un perfil de continuidad administrativa por su conocimiento de los proyectos, los equipos técnicos y la estructura de gobierno departamental.
El interrogante estará en cómo construirá una propuesta propia y cómo responderá a quienes planteen la necesidad de revisar las prioridades de la actual administración.
Su candidatura, a diferencia de la de otros nombres que apenas aparecen en las conversaciones, ya tiene un hecho concreto que la respalda: su renuncia para comenzar el proyecto político.
José Antonio Segebre: el exgobernador que podría regresar a la disputa por el poder departamental

El tercer nombre es el de José Antonio Segebre Berardinelli, un dirigente que tiene una ventaja frente a los demás perfiles en términos de experiencia electoral y administrativa: ya ocupó la Gobernación del Atlántico durante cuatro años.
Segebre fue gobernador entre el 1 de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2015. Su llegada al poder departamental se produjo después de ganar las elecciones de 2011, en las que obtuvo 337.473 votos y derrotó a Jaime Amín.
Abogado de la Universidad del Norte, cuenta con una maestría en Estudios Políticos y Económicos de esa misma institución, además de formación en Alta Gerencia, Gerencia Política y Gobernabilidad en universidades de Colombia y Estados Unidos.
Su recorrido político comenzó en 1990, cuando fue elegido diputado de la Asamblea del Atlántico por el Nuevo Liberalismo, movimiento asociado al liderazgo de Luis Carlos Galán.
Posteriormente participó en la actividad política nacional, aspiró a la Cámara de Representantes en 1998 y desarrolló labores de dirección dentro del movimiento galanista. También trabajó como docente universitario en áreas relacionadas con ciencia política, régimen y partidos políticos, y tuvo experiencia empresarial y de consultoría.
Su paso por la Gobernación: el balance de 2012 a 2015
Durante su administración desarrolló el plan de gobierno denominado Atlántico más Social: Compromiso Social sobre lo Fundamental, que estableció como prioridades el mejoramiento de las condiciones sociales, la infraestructura, la educación, la salud, la vivienda y la atención a las comunidades.
Al terminar su periodo, la administración presentó un balance de inversión de aproximadamente $6,5 billones y reportó una ejecución del 93,5 % del Plan de Desarrollo.
Entre los resultados que destacó su gobierno figuraron los programas de superación de pobreza, las inversiones en vivienda, acueducto y alcantarillado, la atención social y la articulación con los municipios.
En una de sus estrategias, denominada Ruta Social, la administración informó que había atendido a 65.000 ciudadanos en seis municipios y sus corregimientos durante la primera etapa del programa.
Su gestión también estuvo marcada por el propósito de acercar los servicios institucionales a las poblaciones vulnerables y trabajar conjuntamente con las alcaldías para estructurar proyectos financiados con recursos departamentales y del Sistema General de Regalías.
¿Qué representaría un eventual regreso?
La eventual participación de Segebre introduciría nuevamente en la discusión a un dirigente que conoce las responsabilidades del cargo, los procedimientos administrativos y las relaciones entre el departamento, los municipios y el Gobierno nacional.
Su nombre también podría abrir conversaciones con sectores políticos que estuvieron vinculados a su administración y con dirigentes que han participado en diferentes procesos electorales del Atlántico.
Sin embargo, su eventual aspiración tendría que pasar por la construcción de acuerdos políticos y por la presentación de una propuesta actualizada frente a las necesidades del departamento en 2027.
Hasta el momento, su trayectoria como exgobernador está documentada, pero no hay una confirmación pública suficientemente clara de que haya oficializado una nueva candidatura. Por eso, su nombre debe entenderse como una posibilidad dentro de la baraja política.
Isabella Pulgar Mota: juventud, apellido político y una candidatura ya anunciada

El cuarto nombre es Isabella Pulgar Mota, una dirigente que representa una generación más joven dentro de la política departamental y que ya hizo pública su intención de competir por la Gobernación.
Su aspiración fue anunciada el 8 de octubre de 2026, después de haber renunciado a su curul en la Asamblea del Atlántico en junio de ese mismo año.
Abogada egresada de la Universidad del Norte, Pulgar Mota llegó a la Asamblea para el periodo 2024-2027 por el Partido Liberal. En las elecciones territoriales de 2023 obtuvo 62.260 votos, una de las votaciones individuales más altas de la elección departamental y la mayor dentro de su lista liberal.
Con 26 años cuando resultó elegida, se convirtió en una de las diputadas más jóvenes del país. Su llegada a la corporación estuvo acompañada de una importante atención política por su edad y por su pertenencia a una familia con trayectoria en la política regional.
Su paso por la Asamblea del Atlántico
Durante su ejercicio como diputada participó en debates de control político y abordó asuntos relacionados con la seguridad ciudadana, la violencia contra las mujeres, la educación, la salud, el medioambiente, los servicios públicos y el desarrollo urbano.
Uno de los temas sobre los que tuvo intervenciones públicas fue el seguimiento a obras y convenios relacionados con la Empresa de Desarrollo Urbano de Barranquilla y el Caribe, Edubar.
También cuestionó decisiones de la administración departamental y manifestó reparos sobre proyectos que, según sus denuncias, habían sido entregados sin estar completamente terminados.
Su actividad política estuvo acompañada de una agenda de control a la gestión pública y de intervenciones sobre problemas que afectan a las comunidades.
El peso del apellido Pulgar en la contienda
Su candidatura también tendrá una dimensión política relacionada con su familia.
Isabella es hija del exsenador Eduardo Pulgar y de la exdirigente política Karime Mota. Su padre fue condenado por los delitos relacionados con el soborno a un juez, en un caso que tuvo repercusiones nacionales y que terminó con su salida de la actividad política.
Eduardo Pulgar confirmó públicamente que su hija buscaría la Gobernación y manifestó su respaldo a la decisión.
Este antecedente seguramente aparecerá en el debate electoral, tanto por la influencia que pueda representar la estructura política familiar como por los cuestionamientos que puedan surgir alrededor de esa relación.
Para Isabella, el desafío será construir una identidad política propia, explicar el alcance de sus propuestas y demostrar cómo su experiencia en la Asamblea puede traducirse en un programa de gobierno para todo el departamento.
Una aspiración que ya tiene punto de partida
La exdiputada anunció que comenzaría un recorrido por los 22 municipios y Barranquilla bajo la consigna Más territorio, menos escritorio.
Su propuesta inicial contempla acercarse a las comunidades, conocer directamente sus necesidades y permanecer en los municipios para escuchar a sus habitantes.
En sus declaraciones también ha cuestionado la gestión de Eduardo Verano y ha planteado la necesidad de una alternativa política frente a la actual administración.
Por tanto, Isabella Pulgar es, junto con Pedro Lemus, uno de los nombres que ya cuenta con una manifestación pública de aspiración, aunque todavía deberá desarrollar su proceso político y definir los respaldos con los que buscará llegar a las urnas.
Cuatro trayectorias, cuatro maneras de entender el gobierno
La aparición de estos nombres permite identificar cuatro perfiles con experiencias diferentes:
La diferencia entre estas trayectorias también permite anticipar los temas que podrían ocupar la discusión electoral.
Jacqueline Rojas tiene una experiencia concentrada en educación, formación para el trabajo y administración institucional. Pedro Lemus conoce los procedimientos de planeación y ejecución de proyectos departamentales. José Antonio Segebre cuenta con experiencia directa al frente de la Gobernación. Isabella Pulgar llega con una trayectoria legislativa departamental reciente y una aspiración anunciada.
Ninguno de esos antecedentes, por sí solo, resuelve las preguntas que tendrá que responder cualquier aspirante a gobernar el Atlántico.
Los grandes temas que estarán en el centro de la próxima campaña
Más allá de los nombres, la Gobernación del Atlántico que se elegirá en 2027 tendrá que responder a problemas que afectan tanto a Barranquilla como a los municipios.
Entre los asuntos que seguramente ocuparán la agenda electoral están:
1\. Seguridad: el crecimiento de las estructuras criminales, la extorsión, los homicidios y la coordinación entre Policía, Fiscalía, alcaldías y Gobernación.
2\. Agua potable y saneamiento básico: las dificultades de abastecimiento en municipios y corregimientos, la cobertura de alcantarillado y la recuperación de fuentes hídricas.
3\. Infraestructura vial: el estado de las carreteras secundarias, las conexiones entre municipios y la movilidad de las zonas rurales.
4\. Salud: la atención hospitalaria, la situación financiera de los centros asistenciales y el acceso a servicios especializados fuera de Barranquilla.
5\. Educación y empleo: la formación técnica, el acceso a la educación superior, la articulación con las empresas y las oportunidades laborales para los jóvenes.
6\. Desarrollo económico: el turismo, la agroindustria, la actividad portuaria, la competitividad empresarial y la generación de oportunidades en los municipios.
7\. Transparencia y ejecución de recursos: la terminación de obras, la vigilancia de los contratos y la capacidad de convertir los presupuestos departamentales en resultados verificables.
Estos asuntos permitirán evaluar las propuestas de los aspirantes y contrastarlas con sus respectivas experiencias en el sector público y privado.
¿Quiénes terminarán enfrentándose en las urnas?
La fotografía política del Atlántico todavía está en construcción. Pedro Lemus ya dio el paso de renunciar a su cargo para buscar la Gobernación e Isabella Pulgar anunció formalmente su candidatura. José Antonio Segebre aparece como una posibilidad por su experiencia como exgobernador, mientras que Jacqueline Rojas continúa siendo uno de los nombres que despiertan expectativa después de su salida del SENA.
En particular, la eventual entrada de Rojas sería uno de los movimientos que habría que seguir de cerca, por tratarse de una figura cuya trayectoria se ha desarrollado durante buena parte de su vida profesional en la administración pública y que ha tenido bajo su responsabilidad una entidad con presencia en distintos municipios.
La pregunta es si decidirá trasladar esa experiencia al terreno electoral.
También habrá que observar qué sectores políticos respaldarán a cada figura, cuáles serán sus alianzas y qué tipo de propuestas presentarán para administrar los recursos y atender las necesidades de los habitantes del departamento.
El próximo debate por la Gobernación del Atlántico comienza a tener protagonistas. Cuatro nombres están sobre la mesa y sus trayectorias permiten anticipar una discusión política en la que estarán en juego la continuidad administrativa, la experiencia de gobierno, la renovación generacional y el papel de las mujeres en el poder departamental.
La decisión, cuando llegue el momento de las urnas, estará en manos de los ciudadanos.
Pregunta para nuestros lectores:
Si estos cuatro nombres terminaran convirtiéndose en candidatos, ¿cuál considera que debería tener la oportunidad de gobernar el Atlántico y qué debería cambiar en el departamento?







