Cerca de 7,9 millones de personas en Colombia podrían tener dificultades para acceder a los alimentos durante 2027 por los efectos del fenómeno de El Niño. La cifra equivale aproximadamente al 15 % de la población y fue advertida por Agustín Zimmerman, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el país.
La estimación hace parte de una evaluación del equipo humanitario de Naciones Unidas, que identifica riesgos para el abastecimiento de alimentos y los ingresos de las familias, especialmente en las zonas rurales.
Según Zimmerman, los pronósticos contemplan un episodio de El Niño de intensidad fuerte o muy fuerte, con posibles efectos hasta junio de 2027. El representante de la FAO mencionó una probabilidad del 83 % de impactos muy intensos durante el primer trimestre del próximo año, aunque aclaró que se trata de una proyección y no de un escenario seguro.
El principal riesgo está en la disminución de las lluvias y la disponibilidad de agua. Esta situación podría afectar cultivos como el arroz y el maíz, que dependen de condiciones hídricas adecuadas. También preocupa la producción de hortalizas, en manos de numerosos pequeños agricultores, y la actividad ganadera.
El Caribe, entre las regiones más expuestas
La FAO identifica riesgos importantes de sequía en la región Caribe, el centro de la zona Andina y la Orinoquía. En el Caribe, los departamentos que requieren especial atención son La Guajira, Sucre, Bolívar, Córdoba y el norte de Antioquia.
La reducción del agua disponible podría afectar los pastos, la producción de leche y la capacidad de los ganaderos para mantener sus animales. Esto también disminuiría los ingresos de las familias rurales y su capacidad para comprar alimentos.
A la presión climática se suman los costos de los combustibles, el transporte y los fertilizantes, que podrían encarecer la producción agrícola y trasladarse al precio final de los alimentos.
Entre las medidas recomendadas están mejorar los sistemas de alerta temprana, ajustar los calendarios de siembra y cosecha y facilitar el acceso de los pequeños productores a insumos agrícolas.
La advertencia llega en un contexto de vulnerabilidad alimentaria que ya afecta a varias regiones. Según el DANE, en 2025 el 22,8 % de la población colombiana experimentó inseguridad alimentaria moderada o grave.
La cifra de 7,9 millones corresponde a una proyección de personas expuestas a dificultades para acceder a los alimentos en 2027. No significa que todas vayan a padecer hambre severa.







