El incremento del 19 % en el precio del gas natural vehicular encendió las alarmas entre los taxistas, quienes advierten que el aumento de los costos de operación podría poner en riesgo la estabilidad económica de numerosos conductores y propietarios de vehículos que dependen de esta actividad.
La advertencia fue hecha por Orlinson Villa, presidente de la Asociación de Taxistas (Asotax), quien cuestionó el impacto de las alzas de los combustibles sobre un gremio que, según explicó, ya venía enfrentando dificultades por el encarecimiento de la gasolina.
“Muchos taxistas se van a quebrar”, es la preocupación expresada por el dirigente, ante un escenario en el que llenar el tanque cuesta más y los ingresos diarios deben alcanzar para cubrir los gastos del vehículo y el sustento de las familias.
En entrevista con Emisora Atlántico, Villa señaló que numerosos conductores optaron por convertir sus automóviles a gas natural como una alternativa para reducir los costos y mantener la rentabilidad del servicio. Sin embargo, el reciente incremento del 19 % amenaza con reducir el beneficio económico que buscaban obtener con ese cambio.
El combustible golpea las cuentas de los taxistas
El problema, según Asotax, está en la acumulación de gastos. Los taxistas deben asumir el costo del combustible, el mantenimiento de los vehículos y otros compromisos relacionados con la operación, mientras procuran conservar ingresos suficientes para sostener sus hogares.
Con el aumento del gas vehicular, los conductores que utilizan este combustible tendrán que destinar más dinero para trabajar. La preocupación es mayor para quienes no pueden trasladar fácilmente ese incremento a las tarifas que pagan los pasajeros.
Villa sostuvo que el encarecimiento de la gasolina y del gas natural está afectando la rentabilidad del sector. Si los costos siguen aumentando, advirtió, algunos trabajadores podrían tener dificultades para mantener sus vehículos en circulación y cumplir con sus obligaciones económicas.
Asotax cuestiona la política de combustibles

El presidente de la asociación también cuestionó la política de combustibles aplicada durante el Gobierno de Gustavo Petro. A su juicio, los incrementos registrados durante ese periodo perjudicaron las finanzas de los taxistas y redujeron su margen de ganancia.
La inquietud ahora se concentra en el efecto que tendrá el nuevo aumento del gas natural vehicular sobre quienes hicieron inversiones para adaptar sus automóviles y depender menos de la gasolina.
El gremio espera que las autoridades evalúen las consecuencias de estas alzas para el transporte público individual y para los trabajadores que obtienen sus ingresos directamente de la operación de un taxi.
Por ahora, la advertencia de Asotax refleja la preocupación de un sector que enfrenta mayores costos para prestar el servicio. La evolución de los precios y la capacidad de los conductores para absorber esos incrementos serán determinantes para establecer qué tan fuerte será el impacto sobre sus ingresos.







