Uno de los nombres que durante los últimos años había generado preocupación entre las autoridades de La Guajira y otros departamentos del Caribe dejó de estar en la lista de objetivos de alto valor de la Fuerza Pública.
El Gobierno nacional confirmó la muerte de Naín, conocido con el alias de ‘Bendito Menor’, señalado como uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y considerado por las autoridades como uno de los delincuentes más peligrosos con influencia en esta zona del país.
La operación, denominada Centinela de la Patria, fue ejecutada por la Policía Nacional, con participación de un comando especializado de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (Dijín), luego de labores de inteligencia que permitieron establecer la ubicación del cabecilla.
El presidente Abelardo De La Espriella confirmó personalmente el resultado y destacó que desde el comienzo de su administración se habían concentrado capacidades de inteligencia y operativas para localizar a uno de los hombres que figuraban entre las prioridades de las autoridades.
‘Bendito Menor’ era señalado de tener vínculos con actividades relacionadas con narcotráfico, extorsión e intimidación contra comunidades, especialmente en La Guajira. Su estructura también habría tenido capacidad de operación en otros territorios del Caribe colombiano.
El operativo representa, según el Gobierno, un nuevo golpe contra las organizaciones que pretenden ejercer control territorial mediante la violencia y las economías ilegales.
El mandatario aprovechó el anuncio para enviar un mensaje directo a las estructuras criminales que continúan operando en Colombia.
“Cuando el Estado se decide, los delincuentes siempre pierden. A quienes narcotrafican, extorsionan y someten a nuestra gente les vamos a caer con la mano de hierro del Estado y con las leyes de la República”, afirmó De La Espriella.
La declaración marca además la postura de la administración frente a los grupos armados y organizaciones criminales que permanecen en los territorios. El Gobierno sostiene que mantiene abierta la posibilidad de que quienes hagan parte de estas estructuras se sometan a los mecanismos establecidos por la ley, pero advierte que quienes persistan en actividades criminales continuarán siendo perseguidos por la Fuerza Pública.
El caso de ‘Bendito Menor’ había cobrado especial relevancia debido a su presunta capacidad para ejercer control sobre redes criminales en La Guajira y su posición dentro de una estructura con presencia en diferentes puntos del Caribe.
Para las autoridades, su neutralización representa una afectación importante a la capacidad de mando y coordinación de esa organización.
Desde el Gobierno también se destacó el trabajo de los investigadores y policías que participaron en la operación, al considerar que el resultado demuestra la capacidad de las instituciones para ubicar y enfrentar a objetivos de alto valor.
De La Espriella reiteró que la seguridad será uno de los ejes centrales de su administración y que las operaciones contra las estructuras dedicadas al narcotráfico, la extorsión y otras actividades ilegales continuarán.
El mensaje del Ejecutivo fue directo: quienes decidan abandonar las armas y someterse a la justicia podrán acudir a los mecanismos legales disponibles, mientras que quienes mantengan su actividad criminal enfrentarán la acción de la Fuerza Pública.
Con la caída de ‘Bendito Menor’, las autoridades aseguran haber propinado un golpe de alto impacto a una de las estructuras que durante años ha mantenido presencia criminal en el Caribe colombiano.

