El operativo que terminó con la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, señalado como uno de los principales cabecillas de las ACSN, comenzó con información de una fuente humana y terminó con una maniobra de inteligencia que permitió confirmar su ubicación.
La madrugada de este viernes terminó la persecución contra Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, uno de los hombres que las autoridades señalaban como objetivo de alto valor de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
El delincuente murió durante un operativo ejecutado por un grupo especial de la Dijín en una vivienda de Riohacha, La Guajira, donde se encontraba acompañado por su pareja sentimental, conocida como alias ‘La Bebecita’, y dos hombres que harían parte de su esquema de seguridad.
La operación, según los detalles conocidos, tuvo varios elementos que resultaron determinantes: un informante, labores de seguimiento e interceptación de comunicaciones y una maniobra que llevó al propio ‘Bendito Menor’ a revelar su ubicación.
Todo comenzó cuando una fuente humana informó a las autoridades que el cabecilla habría llegado durante la mañana del jueves 3 de septiembre a Riohacha, acompañado de dos escoltas y su pareja.
Los investigadores ya seguían sus movimientos desde hacía varios días. Tras la instrucción del Gobierno de ubicarlo y capturarlo, ‘Bendito Menor’ habría permanecido oculto e incomunicado en La Alta Guajira.
Sin embargo, de acuerdo con información de inteligencia citada en el operativo, el hombre habría tenido que desplazarse hasta Riohacha para recibir dinero relacionado con actividades de narcotráfico y extorsión.
Ese movimiento habría activado el dispositivo policial.

Cerca de las 7:00 de la noche, dos helicópteros de la Policía trasladaron a unos 30 integrantes de los grupos especiales e investigadores de la Dijín hasta La Guajira.
Los uniformados se aproximaron a la vivienda señalada por la fuente y establecieron un perímetro para vigilar los movimientos que se producían en el inmueble.
Pero todavía necesitaban una confirmación definitiva de que el hombre que estaba dentro era realmente ‘Bendito Menor’.
Fue entonces cuando los investigadores recurrieron a una particular estrategia.
A través de diferentes canales se difundió el rumor de que ‘Bendito Menor’ había sido asesinado por integrantes de su propia organización. La información rápidamente comenzó a circular y generó una reacción desde las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, que emitieron un mensaje desmintiendo la supuesta muerte de su cabecilla.
En imágenes cuerpos: Alias ‘Bendito Menor’ y a su compañera sentimental ‘La Bebecita’ en La Guajira
Lo que para la organización parecía una reacción para demostrar que el delincuente continuaba con vida terminó convirtiéndose en una pista clave para los investigadores.
Según el relato conocido sobre el operativo, ‘Bendito Menor’ habría realizado una publicación en redes sociales desde el lugar donde permanecía escondido. Los equipos de inteligencia de la Policía rastrearon el movimiento y lograron confirmar que la señal provenía de la vivienda que tenían bajo vigilancia.
Con la ubicación prácticamente confirmada, entró en acción el grupo especial de la Dijín.

Los comandos ingresaron a la vivienda, incluso utilizando los techos y derribando puertas para llegar hasta la habitación donde se encontraba el objetivo.
Las autoridades sostienen que los ocupantes recibieron a los uniformados con disparos, lo que desencadenó un enfrentamiento armado.
Al final de la operación murieron ‘Bendito Menor’, ‘La Bebecita’ y dos hombres que serían sus escoltas.
Así abatieron a alias ‘Bendito Menor’ y ‘La Bebecita’ en operativo de la Policía en Riohacha
Posteriormente, los cuatro cuerpos fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad hasta el Batallón de Infantería Mecanizada número 6 Cartagena, en Riohacha, y desde allí fueron llevados en helicóptero a la sede de Medicina Legal en Barranquilla.
Horas después, el presidente Abelardo de la Espriella llegó al batallón para entregar detalles de la operación y confirmó públicamente la muerte del cabecilla.
‘Bendito Menor’, de 26 años, era considerado por las autoridades como uno de los principales jefes de las ACSN y estaba al frente del denominado frente Javier Cáceres.
Sobre él pesaban cinco órdenes de captura por delitos relacionados con homicidio, secuestro y extorsión, además de una notificación roja de Interpol. Las autoridades ofrecían una recompensa de hasta 500 millones de pesos por información que permitiera localizarlo.
Las investigaciones también lo relacionaban con actividades de narcotráfico y extorsión en sectores de La Guajira, Magdalena y Cesar, así como con disputas por el control territorial y diferentes hechos violentos.
Su trayectoria criminal, según los informes de inteligencia, habría comenzado en 2019 como sicario al servicio de alias ‘Pinocho’, señalado como máximo cabecilla de las ACSN. Con el paso del tiempo habría escalado posiciones hasta asumir el control de estructuras urbanas en La Guajira.
El caso también tiene un componente político. En 2025, durante el Gobierno de Gustavo Petro, ‘Bendito Menor’ había sido designado como negociador dentro del proceso de paz total. Posteriormente, las autoridades volvieron a vincularlo con hechos violentos y actividades criminales.
Su muerte representa uno de los golpes más importantes contra las estructuras criminales que operan en la región Caribe y cierra, al menos por ahora, una persecución que terminó resolviéndose mediante una combinación de información humana, inteligencia tecnológica y una particular maniobra para hacer que el propio objetivo revelara dónde se encontraba.

