Crece la preocupación entre los conductores de transporte público en Barranquilla tras la reaparición de amenazas extorsivas por parte de grupos delincuenciales.
Un conductor de la empresa Lolaya denunció que, mientras trabajaba el miércoles en la tarde, recibió dos panfletos intimidantes en los que le exigían comunicarse con presuntos integrantes de una organización criminal, bajo amenazas de muerte contra él, su familia y su actividad laboral.
Uno de los mensajes estaría firmado por el denominado “Bloque Resistencia Caribe”, en el que se le daba un corto plazo para establecer contacto, advirtiendo que, de no hacerlo, sería declarado objetivo militar. Minutos después, recibió un segundo escrito con amenazas aún más directas.
El hecho generó temor entre los conductores, al punto que este jueves varios decidieron no salir a trabajar por miedo a que se cumplan las intimidaciones.

Por su parte, el comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, general Miguel Camelo, aseguró que hasta el momento no se han recibido denuncias formales sobre este caso, aunque indicó que recientemente se han realizado reuniones con empresas transportadoras y autoridades distritales para abordar la problemática de seguridad.
Las autoridades reiteraron el llamado a denunciar este tipo de hechos para poder activar las rutas de protección y avanzar en las investigaciones.

