El doble terremoto de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudió a Venezuela ha desencadenado una angustiosa carrera contrarreloj para una familia colombiana. Natalia Fernández Díaz-Granados, una ciudadana de 34 años nacida en Santa Marta, se encuentra atrapada bajo las ruinas del Condominio La Mar, ubicado en la ciudad turística de Tucacas, en el Estado Falcón.
La situación de Natalia es de extrema vulnerabilidad: recientemente había recibido un milagroso trasplante de riñón donado por su hermana mayor, Marcela, una condición médica que eleva críticamente el riesgo para su vida mientras espera ser rescatada.
Un viaje de celebración transformado en pesadilla
Natalia, quien reside actualmente en España, había viajado a territorio venezolano junto a su esposo y su pequeña hija menor de edad para disfrutar de unas vacaciones familiares tras superar con éxito la compleja cirugía de trasplante.
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El momento del sismo: Al presentarse el primer movimiento telúrico, el esposo y la hija de Natalia se encontraban fuera de la propiedad. Ella, infortunadamente, permanecía en el interior de la edificación en el momento del desplome.
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Ubicación de la emergencia: Los reportes de los familiares indican que la estructura colapsada corresponde al primer piso del Condominio La Mar, en la localidad costera de Tucacas.
Angustioso llamado de auxilio a las autoridades
A través de las redes sociales y canales de comunicación, Alicia Peñaranda, prima de la víctima, lanzó un desesperado llamado a los organismos de socorro internacionales y al gobierno colombiano para que se priorice el salvamento de su familiar debido a sus requerimientos médicos inmunosupresores y de cuidado postoperatorio.
Declaración de la familia: “Ella sigue debajo de los escombros, está localizada, se sabe dónde está, ha habido atención de la Cancillería colombiana pero ella está en una delicada condición de salud. Ella tuvo un trasplante de riñón, tiene una condición de salud delicada y no puede seguir debajo de los escombros”, manifestó Peñaranda con profunda preocupación.
Aunque las labores de asistencia diplomática por parte de la Cancillería de Colombia ya se han activado para coordinar acciones en la zona del desastre, los familiares ruegan por la llegada inmediata de equipos de rescate pesado y personal médico especializado que logren extraer a la samaria antes de que su estado de salud se deteriore de forma irreversible.

