La violencia vuelve a ensombrecer el panorama del orden público en Norte de Santander. Las oficinas administrativas del aeropuerto de Tibú fueron el blanco de un inédito y cobarde atentado perpetrado con drones cargados de explosivos. La detonación, ocurrida este jueves, dejó un saldo de tres trabajadores lesionados y encendió las alarmas de las autoridades en la región del Catatumbo.
El impacto de la onda expansiva
De acuerdo con el reporte oficial emitido por la Aeronáutica Civil (Aerocivil), las víctimas del ataque son integrantes del cuerpo de seguridad y vigilancia de la terminal aérea, quienes se encontraban en pleno ejercicio de sus funciones.
“Como resultado de la detonación, tres miembros del equipo de seguridad y vigilancia resultaron afectados. Fueron remitidos de inmediato a un centro hospitalario local debido a un fuerte traumatismo, provocado por la onda expansiva”, detalló la Aerocivil en su comunicado.
Tras el incidente, la entidad activó de inmediato los protocolos de emergencia, coordinando acciones conjuntas con las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. El objetivo primordial es asegurar el perímetro del aeródromo y recolectar el material probatorio que permita identificar la procedencia de las aeronaves no tripuladas.
Un duro golpe a la reactivación de la región
Lo más alarmante del atentado es su sincronía. El ataque se ejecutó justo un día antes de que la aerolínea Satena reanudara formalmente sus operaciones en la ruta comercial Tibú – Cúcuta.
Este trayecto aéreo se encontraba suspendido desde el pasado 24 de abril, luego de una racha de violencia que incluyó el secuestro del administrador de operaciones de la aerolínea en esa zona. Con este nuevo escenario de terror, el esperado restablecimiento de la conectividad aérea para los habitantes de Tibú queda nuevamente en la incertidumbre.
Incertidumbre sobre los responsables
Hasta el momento, ninguna de las organizaciones criminales o grupos guerrilleros que operan en la convulsa zona del Catatumbo se ha atribuido la autoría del ataque. Las autoridades mantienen el despliegue operacional en la zona para contrarrestar la amenaza tecnológica y armada que hoy vuelve a paralizar la infraestructura del municipio.

