El asesinato del dragoneante Bryan Rangel Saavedra sacudió a Cúcuta, Norte de Santander, luego de que fuera atacado a tiros en una estación de servicio del barrio Prados del Este, cuando se disponía a regresar a casa tras cumplir su turno en la cárcel Modelo.
El crimen ocurrió mientras el funcionario abastecía de combustible su vehículo. De acuerdo con la información conocida, Rangel Saavedra acababa de salir de sus labores de custodia en el centro penitenciario cuando fue sorprendido por los agresores, que huyeron después del ataque.
Unidades de la Policía Metropolitana de Cúcuta llegaron al lugar, acordonaron la estación de servicio y adelantaron la inspección técnica del cadáver. Los investigadores también iniciaron la recolección de pruebas para reconstruir los movimientos de los responsables antes y después del homicidio.
Entre las principales diligencias se encuentra la revisión de las cámaras de seguridad de la gasolinera y de los establecimientos cercanos, con el propósito de establecer cómo actuaron los atacantes y cuál fue su ruta de escape.
Por ahora, las autoridades no descartan que el asesinato tenga relación con las funciones que desempeñaba Rangel Saavedra en el INPEC. Sin embargo, esa hipótesis deberá ser contrastada con los elementos materiales probatorios que se recojan durante la investigación.
El ministro de Justicia, Iván Cancino, rechazó el homicidio y aseguró que el Estado perseguirá a quienes atenten contra los funcionarios penitenciarios. El ministro manifestó que estos hechos no intimidarán a las instituciones y reiteró su respaldo a los trabajadores del INPEC que cumplen labores de vigilancia y custodia.
La investigación busca establecer quiénes ordenaron y ejecutaron el ataque, así como determinar si el funcionario había recibido amenazas previas. Hasta el momento, no se han reportado capturas relacionadas con el crimen.
El homicidio vuelve a poner bajo atención los riesgos que enfrentan los trabajadores penitenciarios dentro y fuera de los establecimientos carcelarios. En este caso, el ataque ocurrió cuando Bryan Rangel Saavedra ya había terminado su jornada laboral y se encontraba en una estación de servicio, en una actividad cotidiana, antes de regresar a sus asuntos personales.

