Un amplio operativo de registro y control en la cárcel La Picota, en Bogotá, dejó al descubierto una gran cantidad de dispositivos de comunicación, armas y otros elementos prohibidos que permanecían en poder de los internos. Entre los hallazgos más llamativos están seis antenas de internet satelital Starlink, que fueron decomisadas junto con cientos de celulares.

El procedimiento se realizó durante la madrugada de este martes 3 de noviembre y contó con la participación de aproximadamente 400 efectivos del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y la Policía Nacional.
De acuerdo con el balance divulgado por el presidente Abelardo De La Espriella, las autoridades intervinieron 19 pabellones y encontraron:
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582 celulares.
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3.754 tarjetas SIM.
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38 módems.
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6 antenas Starlink.
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356 armas cortopunzantes.
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Estupefacientes.
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Dinero en efectivo.
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Numerosos accesorios electrónicos.
El hallazgo de las antenas Starlink llamó especialmente la atención por tratarse de equipos de conexión satelital que pueden proporcionar acceso a internet sin depender de las redes tradicionales de telefonía móvil.

«Se acabó la guachafita»: mensaje de De La Espriella
Tras conocerse los resultados, el mandatario publicó un mensaje dirigido a quienes presuntamente continúan coordinando actividades criminales desde los establecimientos penitenciarios.
«A los bandidos que pretenden seguir delinquiendo desde las cárceles les dejamos claro que en la era del Tigre la autoridad se respeta y la ley se hace cumplir», expresó.
También advirtió que los centros penitenciarios no pueden seguir siendo utilizados para ordenar delitos, intimidar a ciudadanos o mantener redes criminales desde las celdas.
Investigan cómo ingresaron los equipos
La incautación de 582 teléfonos, miles de tarjetas SIM y seis antenas satelitales vuelve a poner sobre la mesa las dificultades para controlar las comunicaciones ilegales desde las cárceles.
Las autoridades tendrán que establecer cómo ingresaron estos dispositivos, quiénes tenían acceso a ellos y si eran utilizados para coordinar actividades delictivas desde La Picota.
El Gobierno también ha anunciado traslados de internos a establecimientos de mayor seguridad, entre ellos La Tramacúa, Cómbita, Palogordo y Picaleña, como parte de sus medidas de control penitenciario.







