La muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, no solo puso nuevamente bajo los reflectores a las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACS). Tras el operativo en el que fue abatido, las autoridades volvieron a dirigir su atención hacia un hombre cuyo nombre ha aparecido durante años en investigaciones relacionadas con esa estructura: Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’.
Castillo Carrillo es señalado por las autoridades como presunto jefe y financiador de las ACS y, de acuerdo con las investigaciones citadas, habría tenido una posición de mando sobre integrantes de la organización, entre ellos ‘Bendito Menor’.
Las hipótesis de los investigadores apuntan a que ‘Pinocho’ habría impartido instrucciones y coordinado actividades relacionadas con el narcotráfico, el tráfico de armas, homicidios y extorsiones, delitos que hacen parte del historial de señalamientos que rodea su nombre.
Uno de los casos que más peso tendría dentro de las investigaciones es el homicidio del líder social Alejandro Llinás Suárez, ocurrido en 2020. Castillo Carrillo ha sido señalado como presunto determinador de este crimen, aunque cualquier responsabilidad penal debe establecerse dentro de los respectivos procesos judiciales.
Pero la historia de ‘Pinocho’ no se limita a las investigaciones por actividades criminales. Su nombre también quedó vinculado a uno de los capítulos más controvertidos de la política de paz y seguridad del gobierno de Gustavo Petro.
Durante esa administración, Castillo Carrillo fue designado como vocero en una mesa de diálogo con las Autodefensas Conquistadores de la Sierra, una condición que le permitió participar en escenarios de interlocución con representantes del Estado.
Posteriormente, su nombre volvió a aparecer en actuaciones ante la justicia. Según los antecedentes citados, ‘Pinocho’ presentó acciones judiciales contra la Policía y la Unidad Nacional de Protección (UNP), en medio de las controversias que rodearon su situación de seguridad y su papel como supuesto integrante de una estructura armada.
De negociador a objetivo del Gobierno
El escenario cambió con la llegada del gobierno de Abelardo De La Espriella.
Mientras Castillo Carrillo permanece prófugo y, según sus propias versiones, sostiene que ha actuado como informante, el Ejecutivo ha decidido avanzar en una posición mucho más dura frente a su situación y anunció medidas encaminadas a buscar su extradición a Estados Unidos.
La decisión vuelve a poner a ‘Pinocho’ en el centro del debate sobre las estructuras criminales que operan en la Sierra Nevada y el norte del país.
Su nombre aparece ahora inevitablemente ligado al vacío de poder que deja ‘Bendito Menor’, especialmente por los señalamientos que lo ubican como una figura de mayor jerarquía dentro de la estructura.
Las autoridades tendrán que establecer qué papel desempeñaba realmente Castillo Carrillo, qué nivel de control ejercía sobre los integrantes de las ACS y si existe evidencia suficiente para atribuirle las conductas por las que ha sido señalado.
Por ahora, ‘Pinocho’ continúa siendo un hombre buscado y una de las figuras que más interrogantes genera alrededor de la organización. Su pasado como supuesto jefe y financiador de una estructura armada, su paso por una mesa de diálogo durante el gobierno Petro y la decisión del actual Gobierno de impulsar su extradición conforman una historia que vuelve a cobrar relevancia tras la muerte de ‘Bendito Menor’.

