A pocas horas del trascendental compromiso en el estadio BC Place de Vancouver, el seleccionador de Colombia, Néstor Lorenzo, compareció ante los medios de comunicación en rueda de prensa. El estratega argentino fue claro al evaluar la complejidad del rival europeo, las adversidades logísticas que ha enfrentado el plantel y la sensible baja del delantero Jhon Córdoba, quien se despide definitivamente de la competencia.
Radiografía de un rival disciplinado y con proceso
Lorenzo no ahorró elogios al momento de analizar las virtudes de la escuadra helvética, destacando la continuidad de su proceso deportivo como su principal fortaleza:
«Va a ser un partido muy duro contra un equipo bueno. Suiza dispone de mucha disciplina táctica, ataca y defiende bien, y tiene sistematizadas muchas acciones de juego de muchos años. Corre además con la ventaja de disponer de un entrenador que ha estado al frente del equipo cinco años, por lo que juega con mucha experiencia».
El desgaste del «equipo nómada» del Mundial
Un factor particular de la campaña colombiana es que se convirtió en la única selección del certamen en disputar partidos en los tres países anfitriones (Estados Unidos, México y Canadá), una condición geográfica que ha pasado factura en el plano físico.
«No es bueno viajar por el huso horario, el clima y todo. Vamos de la humedad y la altura a la sequedad, y estamos un poco expuestos a esos cambios», admitió el técnico, señalando que el cuerpo médico y técnico ha tenido que solventar estas variables «en el día a día» para minimizar el impacto en el rendimiento de los futbolistas.
Jhon Córdoba, baja definitiva para la Tricolor
En el plano de novedades médicas, el timonel nacional confirmó la peor de las noticias para el frente de ataque colombiano: Jhon Córdoba se pierde el resto del torneo. El atacante sufrió un desgarro muscular que lo obligó a apartarse de los entrenamientos. No obstante, Lorenzo dio un parte de tranquilidad sobre el resto del grupo, asegurando que están físicamente aptos y mentalizados para el pitazo inicial.
Sin deudas y listos para los 90 minutos, el alargue o los penales
Al ser cuestionado sobre si el equipo arrastra alguna presión o deuda histórica en esta instancia, Lorenzo fue enfático en restarle drama al entorno: «Nos faltó fortuna en el pasado, pero deuda de ninguna manera. Todos los partidos los tomamos con la mayor seriedad y entrega».
Finalmente, el entrenador anticipó que planteará el partido estratégicamente como un «mano a mano de 90 minutos», pero con la flexibilidad necesaria en el banco de suplentes para adaptarse a un eventual escenario de prórroga o lanzamientos desde el punto penal. Su objetivo final, más allá del marcador, es mantener la conexión con el país: «La responsabilidad de darle una alegría a su gente es buena, y por eso es por lo que los jugadores se matan en la cancha», concluyó.

