El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, salió al paso de las versiones que señalan a Washington de haber intervenido para impedir el regreso de la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, a su país.
Durante una rueda de prensa en Atenas, Grecia, Rubio negó categóricamente que el Gobierno estadounidense haya solicitado a otros países bloquear o dificultar el ingreso de Machado a Venezuela.
“No hemos pedido a nadie que impida la entrada de nadie en ningún lugar del mundo”, afirmó el funcionario.
La declaración se produjo después de que fuera consultado por una información atribuida a The Wall Street Journal, según la cual la administración de Donald Trump habría comunicado a autoridades neerlandesas que no respaldaba uno de los intentos de Machado de regresar a Venezuela, situación que habría terminado afectando el permiso para que el avión de la opositora aterrizara en Curazao.
Rubio cuestionó la veracidad de esa versión y rechazó que una información publicada por un medio pueda considerarse automáticamente un hecho comprobado.
“Si está en el periódico, ¿es verdad?”, respondió el secretario de Estado, quien agregó que existen numerosas informaciones publicadas que posteriormente resultan ser incorrectas.
Machado insiste en regresar
La controversia ocurre mientras María Corina Machado mantiene públicamente su intención de regresar a Venezuela.
La opositora ha manifestado que considera urgente volver al país para acompañar a los venezolanos y contribuir al proceso de transición política. Su equipo ha denunciado que, desde su salida del territorio venezolano, se han producido varios intentos fallidos de retorno por diferentes vías.
Según las denuncias de su entorno, Machado habría intentado regresar en al menos siete ocasiones, incluidas tres desde Panamá. Estas versiones contrastan con la posición expresada ahora por Rubio, quien niega que Estados Unidos haya pedido a gobiernos extranjeros impedir su ingreso.
El debate tomó mayor fuerza después de que Machado publicara un artículo de opinión en el New York Post en el que defendió la necesidad de regresar a Venezuela y participar directamente en el proceso político del país.
Trump también habló sobre su regreso
La posición expresada por Rubio se conoce pocos días después de que Donald Trump fuera consultado sobre la posibilidad de que Machado regrese a Venezuela.
El mandatario estadounidense respondió que “todo saldrá bien” y se refirió positivamente a la dirigente opositora.
El pronunciamiento de Trump se produjo en medio de las versiones sobre los obstáculos que habría encontrado Machado para retornar y de las discusiones sobre el papel que podría desempeñar en el escenario político venezolano.
Una controversia que sigue abierta
El caso deja sobre la mesa dos versiones contrapuestas.
Por un lado, el equipo de Machado sostiene que se han presentado obstáculos para concretar su regreso y que algunos de sus intentos no han podido materializarse. Por otro, el secretario de Estado estadounidense niega que Washington haya instruido a gobiernos extranjeros para impedir su entrada.
Rubio fue enfático en señalar que la premisa de la pregunta formulada durante la rueda de prensa era falsa y que Estados Unidos nunca ha solicitado a otro país que impida el ingreso de una persona.
Mientras tanto, la decisión sobre el eventual regreso de Machado continúa siendo un asunto de especial relevancia dentro del complejo escenario político venezolano, especialmente por su intención declarada de volver al país y participar en una eventual transición.

