¡Pilas pues, que en Malambo la cosa está que arde, pero de pura seguridad! La Alcaldía y la Policía sacaron cuentas de lo que pasó entre el 15 y el 30 de septiembre de 2026, y el informe dejó claro que los amigos de lo ajeno no tuvieron ni un respiro.
Entre operativos van y operativos vienen, los uniformados cazaron 23 joyitas por todos los costados. Hubo de todo en el menú de capturas: 6 por andar armados como si fueran para la guerra, 5 por repartir «alegría» de la mala (estupefacientes), 5 por manos largas (hurto), 2 por calentar los ánimos a punta de golpes (lesiones), 2 por andar estrenando cosas ajenas (receptación), 1 por pegarle al cónyuge, 1 por extorsión y hasta 1 valiente que intentó pelear con la autoridad y terminó directo a la sombra.
Pero la cifra que asusta es la de los operativos de revisión: ¡le registraron la cédula y hasta los bolsillos a 21.754 personas! Es decir, que si usted caminó por Malambo en esos días, lo revisaron tantas veces que ya la Policía lo saluda por el nombre y le conoce los pecados. A eso se le sumaron 3.609 vehículos y la impresionante cifra de 15.431 motos paradas, revisadas y pasadas por el escáner.
Y por si fuera poco, hubo planes baliza, intervenciones de UNIPOL, paraderos de buses vigilados y hasta campañas cibernéticas para los conductores de inDrive, porque ni los hackers se salvan de la ley por estos lares. En conclusión: en Malambo el que se porte mal, de una vez queda fichado. ¡A ponerse las pilas!

