Un video difundido el 15 de octubre encendió las alertas por las amenazas contra funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). En la grabación, varios hombres armados declaran objetivo militar a los guardianes y exigen el traslado de internos recluidos en la cárcel de Palogordo, en Santander.
“Este es un mensaje para las personas que siguen creyendo en la supuesta Patria Milagro. Declaramos objetivo militar a todos los guardias del Inpec”, se escucha decir a uno de los sujetos.
Los hombres también reclaman el traslado de varios presos que, según aseguran, permanecen incomunicados en el patio 10 del centro penitenciario. En el video utilizan esa situación para justificar sus intimidaciones contra el personal de custodia y vigilancia.
Hasta el momento, no se ha establecido públicamente la identidad de los responsables de la grabación ni se ha confirmado de manera independiente a qué organización pertenecen.
Se atribuyen el asesinato de un dragoneante en Girón
Uno de los aspectos más delicados del mensaje es que los hombres armados se atribuyen el asesinato del dragoneante Diego Armando Acevedo Garzón.
El funcionario fue atacado con arma de fuego en el restaurante Sabor Argentino, ubicado en el sector El Gallineral, en Girón, Santander.
La supuesta reivindicación del crimen, sumada a las amenazas dirigidas contra los guardianes del Inpec, aumenta la preocupación por la seguridad del personal penitenciario. Sin embargo, la declaración de los protagonistas del video no constituye por sí sola una confirmación de su responsabilidad en el homicidio.
Presiones por las condiciones de reclusión
Los autores de la grabación vinculan sus amenazas con las condiciones de reclusión de los internos del patio 10 de Palogordo y reclaman que sean trasladados a otro establecimiento carcelario.
La exigencia plantea un escenario de presión contra las autoridades penitenciarias, que deberán verificar tanto la situación denunciada por los hombres como la autenticidad y procedencia del video.
Por ahora, la información disponible no permite establecer si existe una relación confirmada entre los responsables del homicidio de Acevedo Garzón y quienes aparecen en la grabación.
Las autoridades deberán determinar quiénes realizaron las amenazas, verificar la veracidad de sus afirmaciones y establecer si existe un riesgo concreto contra los funcionarios del Inpec.

