Las operaciones permitieron destruir un laboratorio atribuido a los Comandos de Frontera y capturar a tres presuntos narcotraficantes en una embarcación rápida. La afectación económica estimada en Putumayo supera los $14.625 millones.
Cerca de cuatro toneladas de cocaína fueron incautadas durante dos operaciones contra el narcotráfico desarrolladas en Putumayo y el Pacífico central, según el balance divulgado este miércoles por el presidente Abelardo De La Espriella.
Las acciones estuvieron a cargo de tropas del Ejército Nacional y unidades de la Armada, con participación de la Policía Nacional y cooperación de Estados Unidos en la operación marítima. Los resultados apuntan a afectar tanto la producción de estupefacientes en el sur del país como su transporte por las rutas del Pacífico colombiano.
“Vamos a acabar con el cáncer de la droga”, afirmó el mandatario al referirse a los procedimientos. Posteriormente, destacó la cantidad de sustancias incautadas durante la jornada: “Cerca de cuatro toneladas en un día”.
Destruyen laboratorio atribuido a los Comandos de Frontera
La primera operación se desarrolló en San Miguel, Putumayo, donde el Ejército destruyó un laboratorio destinado al procesamiento de cocaína que, según la información oficial, estaría al servicio de la estructura criminal conocida como Comandos de Frontera.
En el lugar fueron encontrados 1.170 kilogramos de cocaína terminada y otros 1.508 kilogramos en proceso de elaboración. También se reportó el hallazgo de 8.686 galones de insumos líquidos, 3.025 kilogramos de sustancias sólidas y equipos empleados en la producción del alcaloide.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, la operación representa una afectación económica de $14.625 millones para esa estructura.
La destrucción de instalaciones de procesamiento busca interrumpir la capacidad de producción de las organizaciones dedicadas al narcotráfico. Sin embargo, el impacto sostenido de estas acciones también depende de la continuidad de los operativos y de las investigaciones contra las redes que suministran insumos, financian la producción y distribuyen la droga.
Tres capturados en una embarcación rápida en el Pacífico
La segunda acción se llevó a cabo en el Pacífico central, donde la Armada Nacional interceptó una embarcación tipo Go-Fast durante la operación combinada Trident 27-1.
El procedimiento contó con coordinación de la Policía Nacional y participación de Estados Unidos. Las autoridades reportaron la captura de tres presuntos narcotraficantes y la incautación de 1.460 kilogramos de cocaína, además de 407 gramos de marihuana.
Las embarcaciones rápidas son utilizadas por redes del narcotráfico para movilizar cargamentos por corredores marítimos y tratar de evadir los controles de las autoridades.
La interceptación permitió retirar la droga de circulación y poner a los tres ocupantes a disposición de las autoridades competentes, que deberán establecer sus responsabilidades dentro del proceso judicial.
El desafío de frenar la producción y las rutas de salida
Los dos operativos golpearon etapas distintas de la cadena del narcotráfico: la producción de cocaína en Putumayo y el transporte marítimo en el Pacífico.
Al destacar los resultados, De La Espriella reiteró su compromiso de combatir el narcotráfico y las organizaciones que lo sostienen. “Con la ayuda de Dios y de nuestra Fuerza Pública vamos a acabar con el cáncer de la droga”, expresó.
El balance oficial no detalla si las operaciones están relacionadas entre sí ni identifica a los tres capturados. Tampoco precisa el destino final del cargamento interceptado en el Pacífico.
Las incautaciones representan un resultado operativo para las autoridades, mientras el reto sigue siendo desarticular las estructuras financieras y logísticas que permiten mantener la producción y el envío de cocaína desde Colombia hacia mercados internacionales.

