Una operación conjunta de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación permitió desarticular una presunta organización dedicada al tráfico de migrantes y a la falsificación de identidades colombianas para ciudadanos extranjeros.

La ofensiva, denominada ‘Apócrifo’, dejó 15 personas capturadas durante una serie de procedimientos realizados de manera simultánea en Bogotá, Barranquilla, Soledad y Neiva.
De acuerdo con las autoridades, entre los detenidos hay 12 colombianos y tres ciudadanos de República Dominicana, quienes serían requeridos por delitos como tráfico de migrantes, concierto para delinquir, acceso abusivo a un sistema informático y falsedad material en documento público.
El operativo fue liderado por la DIJIN, en coordinación con la Fiscalía, y contó con la participación de organismos nacionales e internacionales, entre ellos la DIPOL, Migración Colombia, la Registraduría Nacional, el Servicio de Seguridad Diplomático de la Embajada de Estados Unidos y la Policía Nacional de España.
Una fábrica de identidades colombianas
Según el expediente, la organización habría desarrollado un mecanismo para convertir a ciudadanos extranjeros, principalmente procedentes de República Dominicana y Venezuela, en supuestos ciudadanos colombianos.
El procedimiento comenzaba con la presunta obtención irregular de registros civiles de nacimiento. Posteriormente, los beneficiarios accedían a documentos de identidad colombianos y finalmente a pasaportes, con los que podían salir del país utilizando una identidad que no les correspondía.

La investigación apunta a que la estructura habría contado con la colaboración de funcionarios públicos que, presuntamente, aprovechaban sus cargos y el acceso a plataformas institucionales para omitir requisitos, incorporar información biométrica y facilitar la expedición de documentos.
Entre los capturados se encuentran tres funcionarios activos de la Registraduría Nacional, vinculados a oficinas de Bogotá y Barranquilla.
También fue detenida una funcionaria de la Oficina de Pasaportes de la Gobernación del Huila, quien estaría relacionada, según la investigación, con la formalización y entrega de pasaportes sustentados en documentos de identidad obtenidos irregularmente.
El supuesto montaje para obtener los documentos
La investigación estableció que los extranjeros llegarían a Colombia y serían trasladados a lugares de alojamiento mientras se adelantaban los trámites necesarios para construir sus nuevas identidades.
En algunos casos, presuntos integrantes de la organización se presentarían como familiares de los extranjeros y entregarían declaraciones juramentadas que servirían para solicitar registros civiles de nacimiento extemporáneos.

Con estos documentos, los beneficiarios podían avanzar hacia la toma de datos biométricos y posteriormente obtener contraseñas, cédulas y pasaportes.
Cobros de hasta 7.000 dólares
El negocio ilegal habría representado importantes ganancias para sus integrantes. Según la investigación, los cobros oscilaban entre cuatro y siete millones de pesos, aunque determinados paquetes documentales podían alcanzar los 7.000 dólares.
Una vez completado el proceso, los beneficiarios eran enviados hacia Estados Unidos o diferentes países de Europa.
Para facilitar los desplazamientos y evitar controles, la organización habría recurrido a rutas terrestres y aéreas, con conexiones por ciudades como Medellín y pasos fronterizos de Ecuador, Perú y Brasil.
Pero el alcance de la estructura iría más allá de facilitar la salida irregular de extranjeros.
Identidades para personas con antecedentes internacionales
El director de Investigación Criminal e INTERPOL, coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, señaló que algunas de las identidades fraudulentas habrían terminado en manos de personas con requerimientos judiciales internacionales.
Según la información entregada por las autoridades, entre los beneficiarios habría personas relacionadas con antecedentes por narcotráfico y delitos federales, incluido lavado de activos en Estados Unidos.

Como parte de la investigación, las autoridades lograron identificar 43 identidades colombianas que habrían sido obtenidas fraudulentamente, las cuales ya fueron canceladas.
La información también fue compartida con autoridades de Estados Unidos y Europa para contribuir a la ubicación e identificación de personas que eventualmente estarían utilizando documentación colombiana irregular.
‘Tito’, señalado como presunto cabecilla
Dentro de la investigación aparece Wilson Gabriel Germosén Ramírez, conocido con los alias de ‘Tito’ o ‘Wilson Cabarcar’, señalado por las autoridades como el presunto líder de la estructura.
El hombre, de nacionalidad dominicana, residía en Colombia desde 2017 y, según el expediente, habría obtenido su propia identidad colombiana de manera irregular en 2019.
Las autoridades también señalaron que tendría antecedentes en República Dominicana y que habría sido deportado anteriormente desde Estados Unidos por delitos relacionados con tráfico de armas y estupefacientes.
Junto a él fueron capturados otros presuntos integrantes, entre ellos personas conocidas con los alias de ‘Brígido’ y ‘Mello’, quienes cumplirían, según la investigación, labores relacionadas con la coordinación logística y financiera de la organización.
Para llegar hasta los integrantes de la estructura, los investigadores realizaron interceptaciones de comunicaciones, análisis lofoscópicos, consultas en bases de datos y estudios de los vínculos existentes entre los involucrados.
Los 15 capturados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación y deberán comparecer ante un juez de control de garantías, que definirá la legalidad de las capturas y el desarrollo de las audiencias correspondientes.
La responsabilidad individual de cada uno de los detenidos deberá ser establecida por la justicia durante el proceso.

