El Gobierno nacional oficializó la designación de Edgardo Tomás Jaramillo Carbonell como nuevo embajador extraordinario y plenipotenciario de Colombia en Panamá, en una coyuntura marcada, según el reporte divulgado, por una emergencia sísmica en ese país centroamericano.
La hoja de vida del empresario fue publicada en el portal de la Presidencia de la República, paso dentro del proceso para formalizar su llegada a la misión diplomática colombiana en Ciudad de Panamá.
Jaramillo Carbonell llega al servicio diplomático con experiencia en el sector privado, especialmente en el ámbito corporativo y fiduciario. Es egresado de Administración de Negocios y Gestión de Florida International University (FIU) y formó parte de la junta directiva de Alianza Fiduciaria entre 2010 y 2015.
Su designación se produce en un momento en el que la atención consular cobra especial importancia por la presencia de ciudadanos colombianos en territorio panameño y el tránsito constante entre ambos países.
Cambios en el equipo diplomático
La reestructuración también incluye la llegada de Adela María Maestre Cuello como viceministra de Relaciones Exteriores, quien acompañará la gestión del canciller Ómar Bula.
Maestre cuenta con experiencia en el servicio exterior colombiano. Se desempeñó como embajadora en Paraguay y cónsul general en Santiago de Chile.
En otros movimientos diplomáticos, la Presidencia publicó la hoja de vida de Juan Carlos Vélez Uribe para la embajada de Colombia en Ecuador, mientras que el nombramiento de Alberto Rafael Cepeda Sarabia como embajador en Italia continúa en trámite, según la información divulgada.
La atención consular, entre las prioridades
El reporte que dio cuenta del nombramiento relacionó la llegada de Jaramillo con un terremoto de magnitud 7,6 que habría afectado a Panamá, seguido de una réplica de magnitud 6,0. También señaló que se habían reportado al menos 27 personas heridas y daños en estructuras.
Sin embargo, estas cifras y la ocurrencia del evento sísmico requieren confirmación mediante fuentes oficiales, como el Servicio Geológico de Estados Unidos y las autoridades panameñas. Por tanto, no deben darse por verificadas únicamente con base en la información publicada.
La asistencia a los colombianos que viven, trabajan o se encuentran de paso por Panamá será uno de los asuntos relevantes para la representación diplomática. De acuerdo con el reporte, en septiembre ingresaron a ese país 44.229 ciudadanos colombianos, una cifra que refleja la importancia de mantener canales consulares activos.
La publicación de la hoja de vida oficializa un avance en el proceso de designación, pero no permite concluir por sí sola que el embajador ya haya asumido formalmente sus funciones ni que su misión esté coordinando directamente la respuesta a una emergencia.

