Estados Unidos hizo presencia en Cali con una delegación de alto nivel para acompañar la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, en un movimiento diplomático que pone de manifiesto la importancia que Washington concede a la nueva etapa política que comienza en Colombia.
La comitiva llegó a la ciudad en la noche del jueves y está liderada por Todd Blanche, fiscal general interino de Estados Unidos. A su llegada fue recibida por el alcalde de Cali, Alejandro Eder, y la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro.
El grupo estadounidense no está compuesto únicamente por representantes diplomáticos. En la delegación participan funcionarios de áreas estratégicas para la relación bilateral, particularmente en seguridad, justicia, lucha contra el narcotráfico y política exterior.
Entre los integrantes se encuentran Terrance Cole, director de la DEA; Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas; Hugo Guevara, encargado de negocios de la Embajada estadounidense en Bogotá, y el congresista republicano Mario Díaz-Balart.
También hacen parte de la delegación Cliff Sims, asesor de seguridad nacional del vicepresidente de Estados Unidos; Viviana Bovo, subsecretaria adjunta para América Latina del Departamento de Estado; Joseph Humire, subsecretario del Departamento de Estado para la Seguridad en las Américas, y Kristopher Jarvis, jefe de Operaciones Internacionales del Departamento de Justicia.
La presencia de estas autoridades ocurre en un contexto de expectativa frente a la relación que tendrán Colombia y Estados Unidos durante el Gobierno de De La Espriella. Ambos países tienen una larga historia de cooperación, especialmente en la lucha contra el narcotráfico y el fortalecimiento de la seguridad regional.
Durante los últimos años, esa relación estuvo marcada por diferencias entre el Gobierno de Gustavo Petro y la administración estadounidense en asuntos como la política antidrogas, la migración y las estrategias para enfrentar el cambio climático.
El cambio de Gobierno abre ahora la posibilidad de una nueva agenda bilateral. Precisamente, la composición de la delegación enviada por Washington evidencia el peso que podrían tener los asuntos de seguridad y lucha contra las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, destacó el carácter estratégico de la relación con Estados Unidos y aseguró que el país norteamericano ha sido un aliado histórico de Colombia y un socio importante para la ciudad.
La presencia estadounidense se suma a la llegada de otras delegaciones internacionales que participarán en la ceremonia de investidura. Entre los invitados se encuentran los presidentes Javier Milei, de Argentina; José Antonio Kast, de Chile; Santiago Peña, de Paraguay; Nasry Asfura, de Honduras; Daniel Noboa, de Ecuador; Laura Fernández, de Costa Rica; José Raúl Mulino, de Panamá, y Luis Abinader, de República Dominicana.
También asistirán el rey Felipe VI de España, el primer ministro de Curazao, Gilmar Pisas; la vicepresidenta de Guatemala, Karin Herrera; el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, y el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita.
La ceremonia se llevará a cabo en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali y tendrá un carácter histórico, al realizarse fuera de Bogotá.
La llegada de las delegaciones internacionales ha obligado a reforzar los controles de seguridad en diferentes sectores de Cali. Las autoridades mantienen operativos especiales en el aeropuerto, corredores viales, hoteles, escenarios oficiales y zonas próximas al lugar de la ceremonia.
Con la presencia de funcionarios de Washington y representantes de numerosos gobiernos, la posesión de De La Espriella no solo marcará el inicio de un nuevo periodo presidencial, sino que también servirá como escenario para los primeros contactos diplomáticos de la nueva administración con sus principales aliados internacionales.

