Una situación registrada a bordo de un vuelo de Delta que despegaba desde el Aeropuerto Internacional El Dorado, en Bogotá, terminó en una denuncia que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
Un joven aseguró que fue obligado a abandonar la aeronave luego de negarse a cambiar de asiento y comenzar a grabar con sus gafas el intercambio que tuvo con miembros de la tripulación.
El pasajero relató que inicialmente accedió a la solicitud de cambiarse de silla, debido a que una mujer quería sentarse junto a su esposo. Sin embargo, según su versión, al conocer que el nuevo puesto era más pequeño e incómodo, decidió permanecer en el asiento que había reservado.
La situación, según contó, cambió cuando otro integrante de la tripulación se acercó para pedirle explicaciones y le preguntó su nombre. Ante lo que consideró una actitud extraña, decidió comenzar a grabar lo que estaba ocurriendo.
En las imágenes difundidas en TikTok se observa parte del intercambio y a una trabajadora de la aerolínea pidiéndole que se quitara las gafas y dejara de grabar.
El joven aseguró que la grabación generó molestia entre los empleados de la aerolínea y que posteriormente uno de ellos habría consultado la situación con el capitán.
Minutos después, recibió la noticia de que no podría continuar en el vuelo.
“Llegó otra persona a decirme que el capitán había decidido bajarme del vuelo. Yo ni siquiera sé qué versión le dieron”, relató el pasajero en el video.
La situación se prolongó durante varios minutos, mientras otros viajeros también reaccionaban a lo ocurrido. Incluso, de acuerdo con el relato del joven, una pasajera le pidió que dejara de grabar.
Finalmente, decidió recoger sus pertenencias y abandonar el avión.
“Estaba frustrado, pero agarré mis cosas y me bajé”, contó.
El caso comenzó a generar mayor repercusión luego de que el video publicado en TikTok superara los seis millones de reproducciones.
El pasajero aseguró que, después de lo ocurrido, Delta lo reubicó en otro vuelo, pero afirmó que la decisión afectó su itinerario y le generó gastos adicionales.
“Delta me reubicó, pero perdí mi itinerario y tuve gastos extras. Tengo los videos y ya estoy haciendo el reclamo formal porque la verdad me parece una locura que algo así haya terminado de esta manera”, manifestó.
Posteriormente, el joven publicó una nueva actualización en sus redes sociales y aseguró que la aerolínea se comunicó con él para conocer lo sucedido.
Según su versión, durante ese contacto le informaron que el piloto no había presentado ningún reporte sobre el incidente y, además, le habrían ofrecido una compensación de 150 dólares.
El pasajero señaló que no está dispuesto a aceptar esa propuesta y que continuará con el reclamo formal para establecer las circunstancias que llevaron a su salida del vuelo.
Hasta el momento, la versión difundida públicamente corresponde principalmente al relato del pasajero y a las imágenes que él mismo registró. El video no permite, por sí solo, establecer todos los elementos de la discusión ni las razones exactas por las que el capitán habría tomado la decisión de impedirle continuar a bordo.
El episodio abrió nuevamente el debate en redes sociales sobre los conflictos entre pasajeros y tripulaciones, las condiciones para solicitar cambios de asiento y los límites de las grabaciones durante una situación de tensión dentro de una aeronave.

