Una particular escena se registró en medio de una operación de la Armada Nacional en el departamento del Amazonas: tres hombres, señalados de pertenecer presuntamente a la estructura armada Comandos de Frontera, fueron capturados mientras se movilizaban por el río con más de $200 millones en efectivo, además de armas y municiones.
El procedimiento se desarrolló en el área general de San Juan Bautista, Amazonas, mediante una operación fluvial que contó con información de Inteligencia Naval y la participación coordinada de las autoridades.
De acuerdo con la Armada Nacional, los tres hombres fueron capturados en flagrancia por su presunta responsabilidad en el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
Entre los detenidos se encuentra alias ‘Jhon Z’, quien sería un presunto cabecilla de comisión de los Comandos de Frontera. Según la información de Inteligencia Naval, este hombre habría asumido funciones relacionadas con el manejo del orden público y las finanzas de la denominada Móvil del Amazonas, después de la captura de alias ‘Miyagi’.
Las autoridades también señalan que alias ‘Jhon Z’ tendría una trayectoria dentro de la organización desde 2021 y habría escalado hasta asumir responsabilidades de mando y control en una zona considerada estratégica de la Amazonía.
Según la Armada, el hombre estaría relacionado presuntamente con actividades de control armado sobre comunidades ubicadas en la zona fronteriza entre Colombia y Perú, además de cobros de dinero a personas dedicadas a la explotación ilícita de yacimientos mineros mediante dragas sobre el río Putumayo.
Durante el procedimiento, las autoridades incautaron tres armas de fuego, 21 cartuchos de diferentes calibres, un teléfono celular y más de $200 millones en efectivo.
El dinero quedó bajo custodia de las autoridades como parte de los elementos incautados durante el operativo, mientras avanza el proceso judicial contra los tres capturados.
Los detenidos fueron puestos a disposición de las autoridades competentes y deberán responder por los delitos que les sean imputados. La pertenencia a la estructura criminal y las demás conductas señaladas por las autoridades tendrán que ser determinadas dentro del proceso judicial.
La operación representa un nuevo golpe contra las estructuras armadas que mantienen presencia y desarrollan actividades ilegales en zonas fronterizas de la Amazonía, particularmente aquellas relacionadas con el control territorial y las rentas provenientes de la minería ilegal.

