El militar murió durante un ataque contra tropas del Batallón de Montaña N.° 4 en el sector de Altamira, municipio de La Vega. El hecho se suma a una escalada de violencia que también deja otro militar muerto y dos policías heridos en la vía Panamericana.
Un nuevo ataque contra la Fuerza Pública sacudió al departamento del Cauca. El Ejército Nacional confirmó que el soldado profesional Luis David Arrieta Osorio fue asesinado durante una acción armada en la que fueron utilizados drones para lanzar artefactos explosivos contra las tropas desplegadas en el municipio de La Vega.
De acuerdo con el reporte militar, el ataque ocurrió durante la noche del sábado 10 de octubre, en el sector de Altamira, cuando unidades del Batallón de Montaña N.° 4 adelantaban operaciones en la zona. La acción fue atribuida preliminarmente a integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
El Comando de la Brigada 29, adscrita a la Tercera División del Ejército, rechazó el atentado y denunció el uso de sistemas aéreos no tripulados para lanzar explosivos contra los uniformados.
La institución advirtió que esta modalidad representa un grave riesgo para los integrantes de la Fuerza Pública y para los habitantes de las comunidades cercanas. También expresó sus condolencias a los familiares, amigos y compañeros de armas de Arrieta Osorio.
Tras el ataque, las tropas de la Vigésima Novena Brigada continuaron desplegadas en el área para desarrollar operaciones militares y contrarrestar la presencia de grupos armados ilegales.
Cauca, bajo presión por la escalada de atentados
El asesinato del soldado ocurre en medio de una serie de acciones violentas que han elevado las alertas de seguridad en el departamento. En menos de una semana, el Ejército informó que logró neutralizar tres acciones terroristas en Santander de Quilichao, Miranda y El Patía, donde fueron encontrados vehículos acondicionados con explosivos.
Según el general Diego Jaramillo Muñoz, comandante de la Brigada 29, los automotores contenían, en conjunto, más de una tonelada de material explosivo. La inteligencia militar señaló que las amenazas habrían sido planeadas por estructuras armadas ilegales al servicio de alias Iván Mordisco, cabecilla de las disidencias de las Farc.
Los vehículos fueron ubicados en sectores residenciales, plazas de mercado y corredores estratégicos. La intervención de las tropas, junto con el apoyo de unidades especializadas en el manejo de explosivos, permitió frustrar las acciones, de acuerdo con la información oficial.
La amenaza no se limita a los explosivos instalados en vehículos. El ataque en La Vega evidencia el uso de drones como plataforma para lanzar artefactos contra posiciones militares, una modalidad que plantea nuevos desafíos para la protección de las tropas y de la población civil.
Otro militar murió en ataque sobre la vía Panamericana
A esta situación se suma el atentado registrado en el sector de Mi Bohío, en la vía Panamericana, entre Popayán y Timbío. En ese hecho fue asesinado el sargento primero Ángel David Ordóñez Ortiz, integrante del Gaula Militar, mientras que dos policías resultaron heridos.
El Comando General de las Fuerzas Militares rechazó el ataque armado y señaló a grupos terroristas como responsables.
Los dos hechos, ocurridos en medio de la creciente actividad de organizaciones armadas ilegales en el Cauca, mantienen la presión sobre la Fuerza Pública y las comunidades del suroccidente colombiano.
Mientras avanzan las operaciones militares, las autoridades buscan contener nuevas amenazas y establecer las responsabilidades por los atentados. Por ahora, la atribución del ataque con drones en La Vega al ELN continúa siendo preliminar, según el reporte del Ejército.

