Un descuido logístico en la conexión judicial de Rosangélica Tarazona expuso la ubicación del máximo cabecilla de las ACSN, cercado tras solo 25 días de persecución.
La falla de seguridad que expuso la guarida en Riohacha
La caída de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, considerado uno de los objetivos de alta prioridad en el Caribe al frente de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), se precipitó por un descuido de inteligencia y conectividad. El criminal, que pretendía evadir el cerco militar en la Alta Guajira, terminó delatado por la conexión a internet utilizada durante una diligencia judicial de su pareja sentimental, Rosangélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’.

El pasado 3 de septiembre, ‘La Bebecita’ apareció conectada desde la clandestinidad ante un juez de control de garantías para formalizar un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación. La señal IP y el rastreo tecnológico de las unidades de inteligencia militar permitieron triangular en tiempo real la ubicación exacta del inmueble en Riohacha, donde ambos se ocultaban. El operativo de la Fuerza Pública se desplegó pocas horas después.
Falta de sagacidad y fin de la evasión
El Desenlace en Riohacha evidenció las fisuras en la seguridad del cabecilla, quien retaba a las autoridades a través de plataformas digitales:
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Ingenuidad operativa: A pesar de las estrictas medidas de contrainteligencia que exigen las estructuras ilegales, el uso de redes abiertas e IP no encriptadas para una diligencia penal rompió el protocolo de clandestinidad, permitiendo la intervención de las fuerzas especiales.
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25 días de cerco de inteligencia: La presión coordinada demostró que la estructura de protección del criminal carecía de la capacidad táctica para sostener una persecución prolongada contra las capacidades de rastreo del Estado.

