En una operación conjunta entre el Ejército Nacional y la Policía Nacional, las autoridades localizaron y destruyeron un depósito clandestino de explosivos que, de acuerdo con información de inteligencia militar, pertenecería al frente Juan Fernando Porras Martínez del Ejército de Liberación Nacional (ELN). El procedimiento se desarrolló en la vereda Cacahualá, zona rural del municipio de Santiago, en Norte de Santander.
Durante la intervención, los uniformados encontraron dos cilindros acondicionados como artefactos explosivos con capacidades de 10 y 20 kilogramos, además de dos costales que contenían cerca de 100 kilogramos de explosivo tipo ANFO. También fueron hallados tres artefactos explosivos improvisados de aproximadamente cinco kilogramos cada uno.
Según el reporte oficial, todo el material explosivo contaba con sistemas de activación eléctrica, por lo que presuntamente estaba listo para ser utilizado en acciones armadas.
En el lugar también fueron incautados una bandera, un brazalete y una pañoleta con insignias alusivas al ELN. Estos elementos quedaron bajo cadena de custodia y serán analizados dentro de la investigación que busca establecer responsabilidades por la instalación y uso del depósito ilegal.
La operación hizo parte del Plan de Campaña Ayacucho Plus y fue posible gracias a labores de inteligencia adelantadas por el Gaula Militar de Norte de Santander, en coordinación con unidades de la SIJIN y Antinarcóticos de la Policía Nacional.
Las Fuerzas Militares señalaron que este resultado representa un golpe a la capacidad logística y operacional del grupo armado ilegal en esa región del país, al impedir el eventual empleo de los explosivos en acciones contra la Fuerza Pública o la población civil.

