El Gobierno Nacional modificó de manera temporal varias condiciones para facilitar el acceso a vivienda y alojamiento a las familias afectadas por la emergencia provocada por el terremoto del pasado 10 de agosto.
Las nuevas disposiciones están contempladas en el marco de las medidas adoptadas tras la declaratoria del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, y buscan atender a los hogares cuyas viviendas resultaron destruidas o quedaron inhabitables.
Uno de los principales cambios está relacionado con el Subsidio Familiar de Vivienda, pues se elimina temporalmente la regla que establecía que este beneficio podía recibirse una sola vez.
Esto significa que los hogares damnificados podrán volver a acceder al subsidio incluso si ya habían recibido anteriormente una ayuda de este tipo.
Para 2026, el subsidio puede alcanzar hasta $52.527.150 para hogares con ingresos de hasta $3.501.810, mientras que para familias con ingresos superiores a ese monto y hasta $7.003.620, el valor máximo establecido es de $35.018.100.
La ayuda no corresponde a un crédito, por lo que los beneficiarios no deben devolver el dinero.
Otra de las modificaciones consiste en la suspensión temporal de algunos requisitos relacionados con el ahorro previo y la postulación voluntaria, con el propósito de acelerar la atención de las familias que perdieron sus viviendas o no pueden regresar a ellas debido a los daños ocasionados por el terremoto.
El Gobierno también estableció medidas para facilitar el reasentamiento y el alojamiento transitorio de los damnificados.
En materia de arrendamientos, se establecieron mecanismos para proteger a las familias afectadas frente a posibles incrementos injustificados en los precios. La normativa contempla modificaciones temporales al límite del canon de arrendamiento mientras se atiende la emergencia y se busca evitar distorsiones y especulación en el mercado.
El Ministerio de Vivienda anunció además una destinación de $100.000 millones para subsidios de arriendo, dirigidos principalmente a los hogares afectados por la emergencia.
Dentro de las prioridades aparecen las familias de estratos 1, 2 y 3 y aquellas que habitan viviendas de interés social, que podrán recibir apoyo para cubrir temporalmente el costo de un lugar donde vivir mientras avanzan los procesos de reconstrucción o recuperación de sus viviendas.
Las medidas también contemplan protección frente al aumento de precios de materiales de construcción y mecanismos para facilitar la transición entre diferentes modalidades de atención habitacional.
El objetivo del Gobierno es que las familias damnificadas no tengan que esperar los procedimientos ordinarios para recibir asistencia, especialmente en las zonas donde miles de viviendas quedaron afectadas por el terremoto.
Las disposiciones, sin embargo, tienen un carácter temporal y están vinculadas a la emergencia, por lo que las condiciones ordinarias del sistema de subsidios y vivienda podrán restablecerse una vez finalice el periodo excepcional.

