Duane Davis, conocido como ‘Keffe D’, fue sentenciado este martes a una pena de entre 40 años y cadena perpetua por su responsabilidad en el asesinato del rapero estadounidense Tupac Shakur, ocurrido en septiembre de 1996 en Las Vegas.
Davis, de 63 años, fue declarado culpable a finales de agosto por homicidio en primer grado y por el uso de un arma mortal. La sentencia establece un mínimo de cuatro décadas en prisión, aunque la posibilidad de pasar el resto de su vida tras las rejas también está contemplada.

El caso se remonta a la noche del 7 de septiembre de 1996, cuando Shakur fue baleado durante un ataque desde un vehículo en movimiento en las afueras del Strip de Las Vegas. El artista murió seis días después, a los 25 años, cuando atravesaba uno de los momentos más exitosos de su carrera.
La investigación estuvo marcada durante décadas por las dificultades para esclarecer el crimen, relacionado con una disputa entre pandillas. Davis es la única persona que ha sido acusada por el asesinato del músico.
Por su edad y la duración de la condena, el sentenciado podría pasar el resto de su vida en prisión. El fallo representa un avance judicial en uno de los asesinatos más conocidos de la historia del hip-hop, ocurrido hace casi 30 años.
Tupac Shakur dejó una huella decisiva en el rap estadounidense con canciones que abordaban la violencia, el racismo, la desigualdad y las experiencias de los sectores marginados. Su muerte convirtió su figura en un símbolo de la música urbana y mantuvo abierto durante años el interés público por conocer quiénes estuvieron detrás del ataque.

