El Centro Democrático encendió la controversia política en Colombia tras reconocer y defender abiertamente la existencia de sus llamadas “bodegas digitales”, una red de activismo en redes sociales que el partido considera clave en la disputa por la opinión pública de cara a las elecciones de 2026.
El pronunciamiento, realizado en enero de este año, contó con el respaldo del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien junto a la colectividad asumió con orgullo el término “Uribestias”, una expresión que inicialmente surgió como calificativo despectivo y que hoy es reivindicada como símbolo de identidad y militancia digital.
Según el partido, estas estructuras no corresponden a cuentas falsas ni a sistemas automatizados, sino a ciudadanos que, de manera voluntaria, replican y defienden contenidos políticos desde sus dispositivos móviles, motivados por afinidad ideológica y convicción política.
La declaración se dio en medio del cruce de señalamientos con el presidente Gustavo Petro, quien ha cuestionado el papel de estas redes en la polarización digital. En respuesta, el Centro Democrático aseguró que su activismo online hace parte de una “bodega democrática” destinada a ejercer oposición y disputar narrativas en el escenario virtual.
La polémica se profundizó tras la circulación de videos en redes sociales en los que, presuntamente, se daban lineamientos para coordinar respuestas digitales y confrontar a figuras públicas, hechos que han sido objeto de debate y críticas por sectores políticos y de opinión.
Pese a ello, el partido sostiene que esta estrategia constituye el eje central de su presencia digital y una herramienta legítima para fortalecer su mensaje, contrarrestar al Gobierno y mantener influencia en un entorno político cada vez más marcado por las redes sociales.

