La investigación por la muerte de Aldemar Alfredo Avendaño Carrillo, de 52 años, dio un nuevo giro este miércoles en Barranquilla, luego de que la Fiscalía presentara durante una audiencia varios elementos forenses con los que busca sustentar que el fallecimiento no habría correspondido a un suicidio.
Por el caso, la Fiscalía solicitó una medida de aseguramiento contra Chirley Mildred Hernández Rojas, funcionaria del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), adscrita a la seccional de Patrimonio Económico.
Avendaño Carrillo, quien se desempeñaba como secretario de Justicia del Tribunal Superior de Barranquilla, fue encontrado muerto con tres heridas producidas por arma de fuego. Durante la diligencia, el fiscal 23 de Vida Seccional Barranquilla, Adolfo Niebles Torres, expuso ante el juez los elementos que, según la hipótesis del ente acusador, permitirían descartar la posibilidad de que la víctima se hubiera quitado la vida.
Uno de los principales puntos analizados está relacionado con la ubicación de las heridas. De acuerdo con la información presentada en audiencia, los impactos se localizaron en la región parietal izquierda, el pectoral derecho y el antebrazo izquierdo, este último con orificio de entrada y salida.
La Fiscalía también tuvo en cuenta que Avendaño era diestro. Según la interpretación expuesta por el ente acusador, la ubicación de las lesiones y la condición de la víctima generarían dudas sobre la posibilidad de que él mismo se hubiera provocado los tres disparos.
El arma quedó en una de sus manos
Otro de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue la manera en que fue encontrada el arma de fuego.
El fiscal Niebles Torres explicó durante la audiencia que, bajo la hipótesis de un disparo autoinfligido en la cabeza, se esperaría que el arma terminara en el suelo. Sin embargo, la pistola fue hallada en una de las manos de la víctima, con los dedos ubicados sobre el obturador.
Para la Fiscalía, esta circunstancia debe ser analizada junto con los demás elementos recopilados durante la investigación.
Los estudios forenses también establecieron diferencias en las distancias desde las cuales habrían sido efectuados los tres disparos. Según lo expuesto en la audiencia, el impacto que recibió Avendaño en la cabeza habría sido producido desde una distancia diferente a la de los otros proyectiles.
A esto se suma el análisis del disparo en el antebrazo izquierdo. De acuerdo con la hipótesis presentada por el ente acusador, las características de esta lesión serían compatibles con un movimiento defensivo, como si la víctima hubiera intentado protegerse durante el ataque.
Hallan residuos de pólvora en prendas de la investigada
La Fiscalía presentó además resultados relacionados con el análisis de las prendas de vestir de Chirley Hernández.
Según el ente acusador, en la ropa de la funcionaria fueron encontrados residuos de pólvora, elemento que, dentro de la investigación, sería compatible con la hipótesis de que habría accionado el arma utilizada en el hecho.
Durante su intervención, el fiscal sostuvo que la cantidad y ubicación de las heridas no corresponderían, según su análisis, con los parámetros de un suicidio.
“No cabe duda que no se encuentra dentro de los parámetros de un suicidio… Hubo multiplicidad de heridas”, manifestó Niebles Torres durante la audiencia.
La Fiscalía continuará presentando ante el juez los elementos materiales probatorios con los que sustenta su solicitud de medida de aseguramiento. Posteriormente, la defensa de Hernández Rojas tendrá la posibilidad de controvertir las evidencias y los argumentos expuestos por el ente acusador.
Por ahora, la investigación continúa abierta y será la justicia la encargada de establecer qué ocurrió exactamente con Aldemar Alfredo Avendaño Carrillo y si existe responsabilidad penal de la funcionaria del CTI.
Las afirmaciones expuestas por la Fiscalía corresponden a la hipótesis investigativa presentada durante la audiencia y no constituyen por sí mismas una condena contra la investigada.

