Con más de 1.600 casos confirmados y 5.100 en investigación, las autoridades de salud rastrean el origen de la ciclosporiasis. Aunque el lavado reduce riesgos, expertos advierten que este microorganismo es altamente resistente y se aloja en pliegues de frutas y verduras.
Un brote sin precedentes que enciende las alarmas
Las autoridades sanitarias mantienen una rigurosa vigilancia ante el vertiginoso aumento de casos de ciclosporiasis, una grave infección intestinal causada por el microscópico parásito Cyclospora cayetanensis. Este microorganismo desencadena un cuadro agudo caracterizado por una diarrea acuosa, copiosa y persistente, conocida popularmente como «diarrea explosiva».
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la cifra de contagios ya supera ampliamente los registros del mismo periodo en 2025 e incluso sobrepasa el histórico brote de 2019. Con más de 1.645 casos autóctonos confirmados y más de 5.100 bajo sospecha en al menos 34 estados, la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) centra sus esfuerzos en identificar el foco primario de contaminación.
Alimentos bajo la lupa epidemiológica
Aunque aún no se ha determinado un distribuidor o productor específico, la lechuga y las mezclas de hojas verdes emergen de forma recurrente en los rastreos de los epidemiólogos.
Las autoridades han vinculado históricamente los brotes de ciclosporiasis con el consumo de los siguientes productos frescos:
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Vegetales y hierbas: Albahaca, cilantro, perejil y lechuga tipo mesclun.
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Hojas verdes: Ensaladas empacadas y mezclas para consumo directo.
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Legumbres y frutas: Guisantes de nieve, guisantes dulces y frambuesas.
«Las frambuesas representan un desafío crítico para la desinfección, pues el parásito suele alojarse en las microscópicas grietas de su superficie, haciendo que el lavado convencional sea insuficiente».
¿Cómo se transmite y cuáles son los síntomas?
La vía de contagio es estrictamente fecal-oral. Ocurre al ingerir agua o vegetales que fueron regados, lavados o fertilizados con fuentes contaminadas con materia fecal. Los CDC precisan que el parásito no se transmite directamente de persona a persona.
| Vía de Contagio | Cuadro Clínico / Síntomas |
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• Consumo de agua sin tratar. • Ingestión en piscinas/jacuzzis. • Vegetales regados con aguas residuales. • Uso de heces como fertilizante. |
• Diarrea acuosa e intensa. • Cansancio extremo y fatiga. • Calambres abdominales y náuseas. • Gases, eructos y fiebre baja. |
Lavado y congelación: Medidas que no garantizan un 100% de protección
Expertos de la FDA y los CDC aclaran que, si bien lavar minuciosamente las frutas y verduras es una práctica indispensable para mitigar riesgos, no garantiza la eliminación total del parásito. Cyclospora cayetanensis ha demostrado una alta resistencia a desinfectantes químicos comunes e incluso a procesos de congelación doméstica.
Asimismo, los médicos recuerdan que haber padecido ciclosporiasis en el pasado no otorga inmunidad permanente, por lo que una persona puede reinfectarse si vuelve a consumir un alimento contaminado.

