Un nuevo capítulo comienza en la intervención de Nueva EPS. El abogado barranquillero Roberto José Tercero Solano Navarra fue designado como nuevo agente especial interventor de la entidad, una de las operaciones más complejas que enfrenta actualmente el sistema de salud colombiano.
El nombramiento se produjo ante la superintendente de Salud encargada, Mónica Lombana García, y significa la salida de Jorge Iván Ospina Gómez, quien venía desempeñándose como agente interventor.
Solano Navarra llega a Nueva EPS en medio de un escenario marcado por dificultades financieras, problemas operativos y múltiples desafíos en la prestación de los servicios de salud. La entidad tiene bajo su responsabilidad la atención de aproximadamente 11,5 millones de afiliados en diferentes regiones del país.
Entre las principales tareas que tendrá el nuevo interventor está garantizar el adecuado flujo de recursos hacia hospitales y clínicas, mejorar la entrega de medicamentos, agilizar autorizaciones y procurar que los tratamientos de los pacientes no sufran interrupciones.
El reto adquiere mayor dimensión debido a que Nueva EPS permanece bajo intervención forzosa administrativa desde abril de 2024, por lo que las decisiones que adopte la nueva administración tendrán consecuencias directas sobre pacientes, prestadores, proveedores y trabajadores del sector salud.
Más de 30 años de experiencia
Roberto José Tercero Solano Navarra es abogado de la Universidad de la Costa y cuenta con más de tres décadas de experiencia en administración pública, finanzas, auditoría y control interno.
Durante su trayectoria profesional estuvo vinculado a la Contraloría General de la República y también ocupó diferentes responsabilidades durante más de diez años en la Alcaldía de Barranquilla.
Su experiencia más reciente está relacionada precisamente con el sector salud. Antes de llegar a Nueva EPS, Solano Navarra se desempeñó como presidente y gerente general de Cajacopi EPS, actualmente denominada Proteger EPS.
Ese recorrido en asuntos administrativos y financieros, sumado a su experiencia dentro del sistema de salud, será uno de los principales elementos con los que asumirá la conducción de Nueva EPS.
Un desafío que va más allá de las cifras
El nuevo interventor tendrá que enfrentar una situación que no se limita a los balances financieros de la entidad.
Nueva EPS mantiene una extensa red de hospitales, clínicas, profesionales y proveedores que dependen del adecuado funcionamiento de la EPS para garantizar la prestación de los servicios a sus afiliados.
Por eso, uno de los principales indicadores de su gestión estará en la capacidad de mejorar el flujo de recursos y reducir las dificultades que enfrentan los usuarios para acceder a medicamentos, consultas, procedimientos y tratamientos.
El desafío será encontrar un equilibrio entre el ordenamiento financiero de la entidad y la obligación de garantizar la atención de millones de colombianos.
En la práctica, el resultado de esta nueva etapa será evaluado por asuntos mucho más concretos: que los medicamentos lleguen a tiempo, que las citas sean asignadas, que las autorizaciones no se conviertan en una barrera y que los tratamientos puedan continuar sin interrupciones.
Con la llegada de Roberto Tercero Solano Navarra, el Gobierno pone nuevamente la lupa sobre una de las entidades más grandes y complejas del sistema de salud colombiano, mientras los afiliados esperan que los cambios administrativos se traduzcan en una atención más oportuna y efectiva.

