La Universidad Autónoma del Caribe inicia un nuevo capítulo administrativo con la llegada de Silvia Gette Ponce a la dirección de la institución. Sin embargo, el ambiente no es de optimismo ciego. El Sindicato de Trabajadores y Docentes (Sintraunicaribe) ha oficializado su postura, calificándola como una «expectativa prudente», tras años de una crisis administrativa y financiera que, a juicio de la organización, no ha encontrado solución con las gestiones anteriores.
El balance de las gestiones pasadas
El comunicado de la junta directiva no escatimó críticas hacia las administraciones salientes. El sindicato hizo un recuento de las gestiones de Mauricio Molinares y Jorge Senior, señalando que los intentos por estabilizar la universidad no lograron aterrizar en soluciones efectivas para la crisis estructural que atraviesa el plantel.
Para Sintraunicaribe, el cambio de mando representa una oportunidad, pero también un recordatorio de los errores que, según su visión, impidieron la recuperación real de la institución.
Los puntos de tensión
La prioridad del sindicato es clara: la defensa del trabajador. Ante la administración de Silvia Gette Ponce, la organización ha puesto sobre la mesa una serie de exigencias innegociables para garantizar la operatividad de la universidad:
| Eje de exigencia | Detalle de la prioridad |
| Estabilidad Laboral | Garantizar la continuidad operativa del personal. |
| Normalización Salarial | Pago puntual de salarios atrasados. |
| Seguridad Social | Cumplimiento estricto de los aportes y obligaciones legales. |
| Dignificación | Valoración del talento humano como pilar de la recuperación. |
«Vigilancia y movilización»
Aunque la postura oficial es de «expectativa», la dirigencia sindical ha dejado claro que su función no será pasiva. La junta directiva reafirmó su compromiso con la vigilancia constante y la movilización autónoma, enfatizando que no darán un «cheque en blanco» a la nueva administración.
«La recuperación de la Universidad Autónoma del Caribe solo será posible si se dignifica el talento humano y se construye un proyecto académico sólido basado en la confianza institucional», declaró el sindicato en su misiva.
¿Qué se espera ahora?
El sindicato ha instado a la administración de Gette Ponce a priorizar la normalización financiera, entendiendo que el bienestar de las familias de los trabajadores y docentes es el insumo básico para cualquier intento de mejora en la calidad académica de la universidad.
La comunidad académica ahora queda a la espera de las primeras medidas y anuncios oficiales por parte de la nueva rectoría, mientras el sindicato observa de cerca si este nuevo ciclo administrativo logrará, finalmente, romper con la inercia de las crisis pasadas.

