El vicepresidente José Manuel Restrepo salió en defensa del registrador nacional, Hernán Penagos, luego de que el Gobierno recibiera información sobre un presunto plan para atentar contra su vida. La alerta fue trasladada a la Fiscalía General de la Nación, que abrió una investigación para establecer quiénes estarían detrás de las amenazas y qué tan concreto es el riesgo.
“Rechazo total a cualquier amenaza a la vida de cualquier persona, de cualquier funcionario público, de cualquier servidor público, y en este caso particular rechazo total a esas amenazas”, manifestó Restrepo al referirse a la situación del jefe de la Registraduría.
El vicepresidente también defendió la gestión de Penagos y pidió una respuesta firme frente a cualquier intento de intimidación contra quienes ejercen funciones públicas.
“El registrador general de la Nación lo único que ha hecho es la tarea con responsabilidad, con entrega, con rigor, en la tarea que no es sencilla, y este país tiene que rechazar eso de plano y de facto”, expresó.
La advertencia se conoce en un momento sensible para la organización electoral colombiana. La Registraduría se prepara para presentar esta semana el calendario de las elecciones regionales previstas para el 31 de octubre de 2027, un proceso que exige coordinación institucional y garantías para las autoridades encargadas de su organización.
Una alerta que llegó desde una cárcel
La información sobre el supuesto plan criminal habría surgido desde un centro penitenciario. Tras conocerla, el Gobierno la remitió a la Fiscalía para que se determine su alcance, se verifique su credibilidad y se identifique a los posibles responsables.
La Procuraduría General de la Nación también intervino en el caso y conformó una agencia especial para acompañar e impulsar la investigación. Hasta el momento, la información divulgada no permite establecer públicamente quiénes estarían involucrados ni si existe una estructura criminal identificada detrás de las amenazas.
El registrador Penagos recibió la alerta mientras se encontraba en Brasil, donde encabezó la Misión de Observación Electoral de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE) durante la segunda vuelta presidencial de ese país.
Pese a la advertencia, Penagos manifestó que no solicitará un refuerzo de su esquema de seguridad, pues considera suficiente la protección con la que cuenta actualmente.
La preocupación por la seguridad de las autoridades electorales
El pronunciamiento de Restrepo puso el foco en la necesidad de proteger a los funcionarios que tienen responsabilidades públicas, especialmente a quienes participan en la organización y vigilancia de los procesos democráticos.
Por ahora, la investigación deberá establecer si la información recibida corresponde a una amenaza concreta, cuál sería su origen y qué medidas adicionales podrían requerirse para garantizar la seguridad del registrador.
Mientras avanzan las indagaciones, la atención también está puesta en el calendario electoral de 2027. La divulgación de una posible amenaza contra el responsable de la Registraduría plantea interrogantes sobre las condiciones de seguridad en las que las instituciones deberán preparar los próximos comicios, aunque todavía no se ha establecido una conexión entre el supuesto plan y el proceso electoral.







