Los movimientos políticos con miras a las elecciones regionales de 2027 comienzan a sentirse en el Atlántico y ya tienen repercusiones en el Gobierno nacional. José Antonio Luque, actual secretario del Interior de la Gobernación, sería el elegido para ocupar el Viceministerio de Defensa, una posición que quedaría vacante tras la salida de Juan Carlos Díaz Tarud.
La eventual llegada de Luque a esa cartera se produciría en medio de una reconfiguración política que tiene como telón de fondo la próxima disputa por la Gobernación del Atlántico. Díaz Tarud dejó el cargo con la intención de concentrarse en su proyecto electoral, mientras su posible sucesor pasaría de la administración departamental a una dependencia del orden nacional.
Luque ha estado al frente de la Secretaría del Interior del Atlántico, una oficina que tiene entre sus responsabilidades la articulación de acciones relacionadas con la seguridad, la convivencia ciudadana y la coordinación con las autoridades. Esa experiencia sería uno de los antecedentes de su eventual designación en el Ministerio de Defensa, aunque todavía se espera la confirmación oficial del nombramiento.
Su nombre también tiene una lectura política. Luque es cercano al senador Mauricio Gómez Amín, una figura con influencia en el panorama político regional. De acuerdo con información conocida, el funcionario habría sostenido una reunión con el presidente Abelardo de la Espriella para conversar sobre su posible llegada al Gobierno nacional.
De concretarse, el movimiento llevaría a Luque a un escenario con responsabilidades de alcance nacional y, al mismo tiempo, abriría una vacante en una de las dependencias más sensibles de la Gobernación del Atlántico..
Una ficha que se mueve entre lo regional y lo nacional
El eventual nombramiento de Luque ocurre cuando los distintos grupos comienzan a organizarse para la disputa electoral del próximo año. En ese contexto, los cambios en los cargos públicos pueden tener efectos administrativos, pero también reflejan las relaciones y los movimientos de los sectores que buscan conservar o ganar espacio político.
Por ahora, la llegada de Luque al Viceministerio de Defensa está planteada como una posibilidad pendiente de confirmación oficial. De concretarse, su salida obligaría a la Gobernación del Atlántico a definir quién asumirá la Secretaría del Interior, mientras Díaz Tarud se concentra en construir su aspiración electoral.
La incógnita estará en cómo evolucionan estas decisiones y qué otras fichas se moverán en los próximos meses. La carrera por la Gobernación todavía no ha entrado formalmente en su etapa decisiva, pero los primeros movimientos ya empiezan a mostrar el pulso político que tendrá el Atlántico rumbo a 2027.







