Gobierno de De La Espriella designa a Plazas Vega como embajador en Perú pese al beneplácito que recibió su esposa

El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella designó al coronel retirado Luis Alfonso Plazas Vega como embajador de Colombia en Perú, pese a que el país vecino ya había otorgado el beneplácito diplomático a su esposa, la exsenadora Thania Vega, para ocupar ese cargo.

La decisión representa un cambio en la nominación diplomática y pone sobre la mesa el reto de recomponer las relaciones entre Colombia y Perú, afectadas durante el mandato del expresidente Gustavo Petro por diferencias políticas y controversias bilaterales.

La relación entre ambos países atravesó un momento de tensión en 2023, cuando la entonces presidenta peruana Dina Boluarte retiró a su embajador en Colombia, en medio de los desacuerdos con Petro por la situación política peruana y la salida del poder de Pedro Castillo. El Gobierno colombiano respondió con una medida similar.

Aunque en 2025 se anunciaron pasos para restablecer la representación diplomática al más alto nivel, persisten asuntos sensibles en la agenda bilateral.

Uno de ellos es la controversia por la isla Santa Rosa, ubicada en el río Amazonas, cuya situación ha generado diferencias sobre la soberanía y la delimitación fronteriza. La discusión involucra antecedentes históricos relacionados con el Tratado Salomón-Lozano de 1922 y el Protocolo de Río de Janeiro de 1934.

El antecedente judicial de Plazas Vega

La designación también vuelve a poner en el foco público la trayectoria judicial del coronel retirado, vinculado durante décadas a la controversia por los hechos ocurridos durante la retoma del Palacio de Justicia en noviembre de 1985.

De acuerdo con la información divulgada sobre su caso, Plazas Vega fue absuelto en septiembre de 2026 en un proceso adelantado en Estados Unidos relacionado con el asesinato del exmagistrado auxiliar Carlos Horacio Urán. Este asunto ha sido objeto de controversias y debates judiciales sobre lo ocurrido durante la operación militar para recuperar el Palacio de Justicia, tomado por integrantes del M-19.

Plazas Vega ha defendido la actuación del Ejército durante la retoma y ha cuestionado que se atribuya a los militares la responsabilidad por la muerte de Urán. Sus declaraciones forman parte de su postura sobre unos hechos que continúan marcando la memoria judicial e histórica del país.

Pendiente la respuesta de Perú

El nombramiento de Plazas Vega deberá avanzar conforme al procedimiento diplomático correspondiente, incluido el beneplácito del Estado receptor. La aceptación de la nueva designación por parte de Perú será determinante para que pueda asumir formalmente la representación colombiana en Lima.

El cambio de nominación ocurre en un momento en el que ambos gobiernos tienen asuntos pendientes en materia diplomática y fronteriza. La embajada tendrá entre sus desafíos contribuir a la normalización de los canales de diálogo y atender las diferencias que siguen abiertas entre los dos países.

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