La celebración deportiva que reunió a miles de corredores en Medellín terminó marcada por una tragedia. Juliana Ávila Saouda, una joven de 20 años que había viajado desde Bogotá para participar en la prueba de 21 kilómetros de la Maratón Medellín 2026, falleció después de sufrir una grave emergencia de salud durante la competencia.
La joven presentó una afección cardíaca durante el recorrido y posteriormente sufrió complicaciones respiratorias que obligaron a trasladarla de emergencia al Hospital General de Medellín. El alcalde Federico Gutiérrez informó que Ávila sufrió tres paros cardíacos y tuvo que ser reanimada en tres oportunidades.
Pese a los esfuerzos del personal médico, Juliana murió este lunes 7 de septiembre en el centro asistencial. La noticia generó consternación entre sus familiares, amigos, la comunidad deportiva y las autoridades de Medellín.
Pero además de su participación en la carrera, en las últimas horas se conoció un aspecto de su vida personal que puso su nombre en el centro de la atención pública: la joven mantenía una relación sentimental con uno de los hijos del vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo Abondano. Distintos medios han identificado al joven como Alejandro o Julián Restrepo Céspedes, por lo que este dato presenta inconsistencias entre las publicaciones conocidas.
Tras conocerse el fallecimiento, el vicepresidente Restrepo publicó inicialmente en sus redes sociales una fotografía en la que aparecía junto a la joven y su hijo, acompañada de un mensaje de duelo. La publicación fue retirada posteriormente, sin que se conociera públicamente una explicación sobre la decisión.
La tragedia también fue mencionada durante la sesión del Concejo de Medellín. El concejal Alejandro de Bedout expresó sus condolencias a los familiares y allegados de Juliana y se realizó un minuto de silencio en su memoria.
La organización de la Maratón Medellín también lamentó el fallecimiento y manifestó su solidaridad con la familia de la corredora. La entidad señaló que acompañaba a sus seres queridos en medio del duelo y pidió respeto por la familia.
Juliana era estudiante de Ingeniería Biomédica de la Universidad de los Andes y había realizado sus estudios escolares en el colegio Anglo Colombiano, en Bogotá. Durante su etapa escolar se destacó tanto por su desempeño académico como por su participación deportiva, llegando a ser capitana del equipo de baloncesto.
Su vínculo con el deporte no se limitaba al baloncesto. La joven había participado anteriormente en diferentes competencias atléticas, entre ellas la Allianz 15K de Bogotá y la Carrera de la Mujer en Madrid, España. También era aficionada al fútbol y seguidora de Millonarios.
La joven ya había estado en Medellín durante este año y, según los reportes publicados tras su fallecimiento, había participado en actividades relacionadas con la Feria de las Flores.
La emergencia de Juliana no fue el único incidente médico registrado durante la competencia. Otro corredor, identificado como Mario Alberto Rosales Durán, de 39 años, tuvo que ser trasladado a una clínica tras presentar convulsiones y posteriormente fue dado de alta.
Con el fallecimiento de Juliana Ávila, la Maratón Medellín vuelve a quedar marcada por una tragedia relacionada con una emergencia médica durante la competencia. Los antecedentes citados por medios locales incluyen otros tres fallecimientos registrados en las ediciones de 2018, 2022 y 2024.
La muerte de la joven deja de esta manera una profunda conmoción entre quienes compartían su pasión por el deporte y, especialmente, entre sus familiares y amigos, que ahora afrontan la pérdida de una mujer de apenas 20 años cuya vida estuvo marcada por los estudios, el deporte y sus proyectos personales.

