El Real Madrid aseguró su clasificación a los octavos de final tras imponerse 2-1 al Benfica en el estadio Santiago Bernabéu, en una noche en la que Vinicius Junior volvió a ser decisivo.
El brasileño marcó el gol de la victoria en la segunda mitad, desatando la celebración en el estadio y sellando el pase del conjunto blanco en una eliminatoria que por momentos generó dudas.
Un inicio cuesta arriba
El equipo portugués golpeó primero con un tanto de Rafa Silva, aprovechando desajustes defensivos del Madrid. La anotación silenció al Bernabéu y puso en aprietos a los dirigidos por Xabi Alonso, que no contaron con Kylian Mbappé por molestias físicas.
Sin embargo, la reacción llegó tras un error en salida del Benfica. Federico Valverde ganó en intensidad por la banda derecha y asistió para que Aurélien Tchouaméni definiera con precisión, devolviendo la igualdad al marcador.
La firma de Vinicius
Cuando el encuentro se tornaba tenso y el Benfica amenazaba con forzar el desenlace, apareció Vinicius. En una acción a la contra, nuevamente con participación clave de Valverde, el brasileño ganó en velocidad y definió con serenidad ante el arquero Anatoliy Trubin.


El tanto desató su ya característica celebración con baile incluido y el beso al escudo, en un gesto que simbolizó la reconciliación con parte de la afición.
Con el 2-1 definitivo, el Real Madrid confirmó su presencia en los octavos de final y reafirmó su condición de favorito en el torneo, mostrando carácter en una noche exigente en casa.

