El reciente terremoto que sacudió al país volvió a encender las alertas sobre la preparación de las edificaciones ante una eventual emergencia sísmica. Ante este escenario, la Lonja de Propiedad Horizontal del Atlántico hizo un llamado a administradores, propietarios, constructores y autoridades para revisar desde ahora las condiciones de seguridad de edificios y conjuntos residenciales.
La organización advirtió que no se debe esperar a que ocurra una nueva emergencia para comprobar si las comunidades están realmente preparadas para responder y evacuar.
Silvia Padilla Zárate, presidenta de la Lonja, enfatizó que contar con un documento de emergencia archivado no garantiza que una copropiedad tenga la capacidad de reaccionar ante una situación real.
“La prevención no puede empezar después de la tragedia”, afirmó.
Según explicó, cada comunidad debería saber con claridad cómo evacuar, cuáles son las rutas disponibles, dónde deben concentrarse los residentes, quién coordina la respuesta y cómo actuar ante personas lesionadas.
Revisar más que un documento
La Lonja recomendó realizar una revisión integral de las condiciones de seguridad de las edificaciones, incluyendo tanto elementos estructurales como aquellos que pueden representar riesgos durante una emergencia.
Entre los aspectos que deberían ser evaluados se encuentran fachadas, cubiertas, elementos constructivos, instalaciones, equipos, sistemas contra incendios, rutas de evacuación y mecanismos de respuesta.
La entidad también llamó la atención sobre la necesidad de corregir las deficiencias que sean identificadas durante las inspecciones.
“Cuando una irregularidad está documentada, debe investigarse; cuando una falla está identificada, debe corregirse”, sostuvo Padilla Zárate.
Trabajo con Gestión del Riesgo
La Lonja señaló que viene trabajando de manera articulada con la Oficina de Gestión del Riesgo y Desastres de Barranquilla, además de acompañar a edificios y conjuntos afiliados en procesos de preparación y prevención.
También ha participado en visitas junto con organismos de apoyo para identificar condiciones que requieren fortalecimiento.
El llamado cobra especial relevancia después del movimiento sísmico registrado en el país, que dejó afectaciones en diferentes regiones y recordó que los terremotos no son fenómenos exclusivos de determinadas zonas de Colombia.
La organización insistió en que no es posible predecir cuándo ocurrirá un próximo sismo, dónde tendrá su epicentro o cuál será su intensidad, pero sí es posible reducir riesgos mediante preparación y prevención.
Por ello, invitó a las copropiedades del Atlántico a aprovechar la actual coyuntura para revisar sus protocolos, verificar el estado de sus instalaciones y buscar acompañamiento técnico cuando sea necesario.
El mensaje de la Lonja es que la emergencia no debe ser el momento para descubrir las fallas de un edificio, sino el motivo para corregirlas antes de que ocurra una tragedia.

