El balance de víctimas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia este lunes continúa aumentando. Un reporte parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) establece en 132 el número de personas fallecidas y en más de 570 los heridos.
Pereira es, hasta ahora, la ciudad con mayor número de víctimas mortales, con 60 fallecidos, según el consolidado conocido. La capital de Risaralda permanece entre las zonas más afectadas por el movimiento telúrico, que tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó.
La emergencia también deja un complejo escenario en materia de rescate. En Pereira se reportan 16 personas atrapadas en el Megacable, además de dos edificios colapsados y al menos 15 puntos críticos donde continúan las labores de atención y búsqueda.
A esto se suma el cierre del Aeropuerto Internacional Matecaña, debido a daños registrados en la cubierta de la terminal, mientras las autoridades evalúan las condiciones de la infraestructura.

El balance de Asocapitales corresponde principalmente a las ciudades capitales, por lo que las autoridades advierten que la cifra de víctimas podría aumentar a medida que avancen los reportes provenientes de municipios y zonas rurales.
En diferentes localidades también se han registrado daños en viviendas, edificaciones, hospitales, aeropuertos, redes de servicios públicos y sistemas de transporte.
Las ciudades que permanecen bajo mayor nivel de alerta por la gravedad de las afectaciones son Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia. En conjunto, se reportan al menos 86 edificios colapsados y seis aeropuertos con operaciones suspendidas.
El Servicio Geológico Colombiano confirmó que el terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana, tuvo una magnitud de 7,4 y se originó en el municipio de San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de aproximadamente 103 kilómetros.
Mientras los organismos de socorro continúan trabajando en las zonas afectadas, las autoridades mantienen activos los protocolos de emergencia y hacen un llamado a la población a permanecer atenta a las instrucciones oficiales ante la posibilidad de nuevas réplicas.
La prioridad, en este momento, sigue siendo encontrar a las personas que permanecen atrapadas, atender a los heridos y establecer con precisión la magnitud de los daños.

