El fuerte movimiento telúrico sacudió la zona andina en la noche de este sábado. Las autoridades confirmaron el saldo de víctimas y reportan graves daños estructurales en cercanías al epicentro, ubicado en el distrito de Chongos Bajo.
Una noche de terror e impotencia se vivió en la zona central de Perú. Las autoridades de socorro y el Instituto Geofísico de ese país confirmaron en la mañana de este domingo que el fuerte sismo de magnitud 5,1 que sacudió la región andina de Junín dejó un saldo parcial de cinco personas fallecidas y al menos 21 heridas.
El movimiento sísmico se registró en la noche del sábado 18 de julio y, a pesar de tener una magnitud moderada, causó graves estragos debido a su baja profundidad, la cual fue calculada en tan solo 24 kilómetros, lo que provocó que la onda expansiva se sintiera con una intensidad violenta en la superficie.

De acuerdo con los reportes oficiales, el epicentro fue localizado de manera exacta en el distrito de Chongos Bajo, una población ubicada en la provincia de Chupaca, a unos 300 kilómetros al este de la capital, Lima.
Alerta y labores de rescate en la zona andina
Desde las primeras horas de este domingo, brigadas de Defensa Civil, la Policía Nacional del Perú y unidades médicas se desplegaron en el epicentro y los distritos vecinos para remover escombros, evaluar el colapso de viviendas —muchas de ellas construidas con materiales tradicionales como el adobe— y trasladar a los heridos hacia los hospitales de la ciudad de Huancayo.
Las autoridades andinas han declarado el estado de alerta en la región ante la probabilidad de que se presenten réplicas en las próximas horas, las cuales podrían comprometer las estructuras que ya quedaron debilitadas por el sismo principal.
«Nos encontramos coordinando la entrega de ayuda humanitaria y el soporte técnico para las familias damnificadas. La prioridad absoluta en este momento es asegurar la atención de los 21 heridos y habilitar las vías de comunicación que sufrieron afectaciones por deslizamientos de tierra», señalaron fuentes gubernamentales desde la zona de la emergencia.
Este nuevo evento natural vuelve a encender las alarmas sobre la vulnerabilidad de las infraestructuras en las zonas rurales y montañosas del Perú, un país ubicado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta.

