Un devastador informe de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) encendió las alarmas sobre la seguridad en el Caribe colombiano. Según el estudio titulado ‘Control total: Gobernanza criminal de las ACSN’, las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada tienen bajo asedio financiero a cerca del 95 % de los prestadores de servicios turísticos en el corredor estratégico que conecta a Santa Marta con Palomino (La Guajira).
El impacto es total. Hoteles, restaurantes, transportadores y guías turísticos de zonas clave como el Parque Nacional Natural Tayrona y Buritaca están obligados a pagar cuotas ilegales. El informe detalla que el sector hotelero debe entregar dinero por cada turista que recibe, e incluso se exige el pago de «matrículas» para permitir la apertura de nuevos comercios. Quienes se niegan, enfrentan cierres forzados, amenazas o la muerte.
Una multinacional del crimen en la Sierra
La FIP reveló las millonarias cifras que mueve esta estructura criminal, consolidada hoy como un Grupo Armado Organizado (GAO) de aproximadamente 600 a 1.000 integrantes:
-
Finanzas criminales: La extorsión les genera entre $6.000 y $7.000 millones de pesos mensuales.
-
Otras rentas: Controlan el tránsito de cocaína proveniente del Catatumbo y el Magdalena Medio, además del microtráfico y el combustible ilegal.
El informe concluye con una papa caliente para la administración entrante de Abelardo De La Espriella: las conversaciones de paz con este grupo quedaron congeladas tras el gobierno saliente de Petro, tiempo que las ACSN aprovecharon para fortalecer su control territorial en el norte del país.

