El gobierno del presidente Gustavo Petro dio un paso firme en la disputa comercial con Ecuador, tras el anuncio del presidente ecuatoriano Daniel Noboa de imponer aranceles del 30 % a productos colombianos, en respuesta a lo que calificó como una “falta de colaboración” de Colombia en la lucha contra el narcotráfico.
En reacción, la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Rojas, informó que Colombia aplicará un arancel del 30 % a 20 productos ecuatorianos y evalúa aumentar esta lista. Además, se analiza la posibilidad de reducir el suministro de energía que se exporta a Ecuador, país que el año pasado recibió 450 megavatios por un valor cercano a un billón de pesos. La última vez que Colombia suspendió su energía, Ecuador enfrentó racionamientos de hasta 17 horas diarias.
Rojas destacó que la medida no busca confrontación, sino “restablecer el equilibrio del intercambio y proteger la producción nacional frente a distorsiones externas”.
El gobierno colombiano había mantenido un tono mesurado, buscando diálogo con Noboa y coordinando operativos contra el narcotráfico, especialmente en el sur y occidente del país, donde la violencia y el tráfico de fentanilo afectan a cientos de empresas, particularmente en Cali y Pasto.
La situación tensiona aún más las relaciones comerciales entre ambos países y mantiene en alerta al sector energético y productivo nacional.

